El presidente Martín Torrijos destacó que este documento les permitirá legarle a sus familiares un recurso para planificar actividades que mejoren su nivel de vida.
Los títulos beneficiarán a productores dedicados a la agricultura de subsistencia y, en algunos casos, a personas que comercializan el producto que cultivan.
También se beneficiaron con la exoneración del pago del derecho de inspección, la aprobación y levantamiento del plano, requisitos que involucran un costo en el proceso de títulación de su propiedad.
Torrijos señaló que para su Gobierno el sector agropecuario es muy importante, no sólo por los grandes productores que cuentan con facilidades, sino por el apoyo que brindarán a los productores que aún siembran con chuzo y que practican una agricultura de subsistencia por lo que acumulan toda la producción durante el año para mantener a su familia.
Los pequeños productores que recibieron su título de propiedad pueden ser sujetos de crédito al poner su finca como garantía de préstamos.
El presidente del Ente Regulador de los Servicios Públicos, José Galán Ponce, explicó en diciembre del 2004 que el 36,7% de los clientes consumen entre uno y 100 kilovatios, los que tendrían que pagar 43 centésimos más por mes.
Para los consumidores de entre 100 y 200 kilovatios, que es el 31,0% del marcado, el alza sería de 1.57 balboas.
En sus declaraciones Ponce afirmó que el aumento de la tarifa recoge sobrecostos por el incremento en los precios de los combustibles, compensaciones y subsidios.
Indicó que en el 2003, el precio del petróleo, utilizado en la producción del 50% de la electricidad generada en el país, fue de aproximadamente 30 dólares el barril.
Pero en el 2004 alcanzó los 56 dólares.
El aporte del fideicomiso para el primer semestre de 2004 fue por 19 millones 802 mil 10 balboas.
Para el segundo semestre del mismo año fue por 6 millones 394 mil 113 balboas.
La actualización tarifaria debe hacerse en periodos semestrales.