Luego de protestar por horas y de forcejear con policías antidisturbios, los productores nacionales acordaron ayer con el Gobierno dejar de lado sus peculiares manifestaciones y volver a la mesa de negociación.
A pesar del voto de confianza de los productores, el contralor Alvin Weeden dijo que la principal demanda de los manifestantes, de que se les condone una deuda de B/.40 millones con los bancos estatales, no puede ser aceptada.
La protesta, de medio millar de productores de todo el país, tuvo como nota sobresaliente la detención temporal de cuatro productores, el forcejeo con policías antidisturbios y el regalo de hortalizas a legisladores.
Mientras, en la Presidencia de la República, representantes del Frente y del Gobierno, acordaron reanudar el diálogo en la Contraloría con la Comisión Interinstitucional y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario. En esta reunión se negociarán unos 25 puntos.
Rodrigo Araúz, uno de los coordinadores del Frente, informó que la parte central de los puntos es la condonación de deudas con los bancos de Desarrollo Agropecuario y Nacional. Mientras el contralor Weeden calificó como "políticas" las acciones de fuerza de los productores.
Sostuvo que el Gobierno ha dialogado con los productores, sin embargo, ellos mantienen una actitud intransigente, porque no se les puede condonar las deudas que mantienen con los bancos.
Por su parte, la presidenta Mireya Moscoso advirtió que es inaceptable que los productores exijan la destitución de la ministra Lynett Stanziola, ya que el Gobierno siempre ha trabajado por este sector, siendo uno de los más beneficiados con las leyes 24 y 25.