Nación

Profundizarán sobre fracaso de CMA en Congreso de EU


Washington- La promesa del presidente Bill Clinton que la pista de la Base Aérea de Howard podría volver a ser usada en la lucha regional antidrogas si el próximo gobierno panameño así lo decide está lejos de haber acallado a sus críticos en el Congreso.
"Sus palabras suenan huecas," comentó un alto asesor clave republicano del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara.
Asimismo, este corresponsal se enteró de que el Comité tiene planes para llamar a altos funcionarios del Departamento de Estado a una audiencia con el objetivo de profundizar las razones por las que fracasaron las negociaciones con Panamá para la creación del Centro Multilateral Antidrogas en las instalaciones de Howard tras la clausura de la base.
Por su parte Clinton, en una carta dirigida al liderazgo republicano, mantuvo que aún sin acuerdo, el traspaso de la base a la soberanía panameña, "no sería obstáculo para un eventual restablecimiento de una presencia allí en el caso de que el nuevo gobierno estuviera anuente a contemplar tal posibilidad".
La misiva de fecha 19 de abril, cuyo texto que fue publicado esta semana por El Panamá América, es una respuesta a una carta de los líderes de la Cámara, J. Dennis Hostert, y del Senado, Trent Lott. En su carta, los legisladores instaron que el Gobierno reactive las gestiones para mantener Howard como parte de una red regional antidrogas, a pesar del fracaso de las anteriores negociaciones para el CMA.
Pese a las buenas palabras y la alusión a "un eventual restablecimiento" de una presencia estadounidense en Howard en el penúltimo párrafo de la carta, Clinton no hizo ninguna promesa concreta a los legisladores, dejando claro que cualquier decisión de abrir nuevas consultas dependería de la voluntad de la presidenta electa, Mireya Moscoso, que toma posesión el 1 de septiembre.
No obstante, la reacción inmediata de los legisladores republicanos que pertenecen a los comités especializados en asuntos internacionales y los problemas del narcotráfico y terrorismo fue menos hostil de lo habitual.
"Nos pareció que el mensaje del presidente carece de serio contenido," expresó uno de los asesores de política exterior de la mayoría republicana en el Congreso, reflejando una opinión generalizada en esos círculos. "Nadie tiene mucha confianza de que la Casa Blanca tenga un plan concreto."
Esta es una crítica tímida comparado con la manera en que varios influyentes congresistas republicanos alarmados por el estado de la lucha antidrogas, encararon a Peter Romero, el secretario adjunto de Estado en función para Asuntos Hemisféricos por la manera en que el Departamento condujo las negociaciones con Panamá para reabrir la base para un Centro Multilateral Antidrogas (CMA).
Los congresistas se mostraron especialmente irritados por la renuencia con que Romero supuestamente había respondido a las solicitudes de una información más detallada de las gestiones que se hicieron para mantener una presencia estadounidense tras el año 2000 desde que el presidente Ernesto Pérez Balladares y Clinton se reunieron en la Casa Blanca el 6 de septiembre de 1995 cuando acordaron "explorar la posibilidad" de tales negociaciones.
Casi cuatro años más tarde, el 12 de marzo de este año, Hastert y Lott enviaron la carta a Clinton instando que mantenga Howard abierto hasta por lo menos fin de año para ver si Estados Unidos puede lograr un acuerdo con el nuevo gobierno para por lo menos activar las pistas para una "base de vanguardia" en la lucha contra el narcotráfico.
Cabe destacar que ni el Departamento de Estado ni la Embajada de Panamá conocían el texto de la carta antes de que este fuera publicado por El Panamá América.
Romero se mostró sorprendido ya que en su reciente comparecencia ante el Comité de la Cámara había insistido que la cuestión de las bases es "asunto cerrado".
"Sabíamos que había una contestación del presidente Clinton pero no conocíamos su contenido", confió el embajador panameño Eloy Alfaro.
No obstante, tras leer el texto, el diplomático no dejó de expresar su satisfacción por una frase de la carta, cuando Clinton afirma que las negociaciones fracasaron porque "Panamá no pudo aceptar el tipo de acuerdo que necesitábamos".
Alfaro indicó que esta manifestación indirectamente repudiaba las acusaciones del "zar antidrogas", el general en retiro Barry McCaffrey, un ex jefe militar del Comando Sur, de que Panamá había "rescindido" unos acuerdos que sostuvo habían sido tomados "en privado" por temor de que estos influirían negativamente en la pasada campaña electoral.
Por lo demás, el embajador comentó: "Nos parece una carta cortés que detalla correctamente que las gestiones para el CMA fracasaron porque Panamá no podía aceptar los requerimientos de Estados Unidos," añadió en una entrevista telefónica antes de salir para Panamá para asistir a la reunión de mañana de la Comisión del Canal.
"La parte final que hace alusión a que el nuevo gobierno podría ofrecer una nueva oportunidad para reabrir gestiones me parece más bien que representa un gesto de cortesía hacia los líderes del Congreso que la expresión de un proyecto concreto".
En tanto, fuentes cercanas a la Casa Blanca intiman que Clinton preferiría acabar con la polémica de Howard y las bases una vez por todas pero que teme que los republicanos, liderados por Jesse Helms, el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado y el congresista Benjamin Gilman, presidente del Comité homólogo de la Cámara, además de Hastert y Lott, no cesaran en sus esfuerzos por mantener vivo el asunto.
Asesores del sector republicano del Congreso confiaron que ni Helms ni Gilman se sienten satisfechos con las explicaciones que Clinton envió a los lideres del Congreso.
En sus cartas individuales de idéntico texto a Hastert y Lott, Clinton manifestó:
"Gracias por escribirme sobre la importancia de la lucha Antidrogas y otras misiones realizadas desde Panamá. Comparto su preocupación sobre la dificultad de seguir las operaciones antidrogas sin la Base Aérea de Howard.
"Como usted señaló, habíamos negociado con Panamá durante más de dos años para crear un Centro Multinacional Antidrogas que nos hubiera permitido retener una presencia en Howard después de este año. Panamá no pudo aceptar el tipo de acuerdo que necesitábamos.
"Y nosotros llegamos a la penosa conclusión de que el nuevo Gobierno de Panamá, que asume el poder en septiembre, no disponía del tiempo necesario para llegar a un acuerdo con nosotros y lograr suficiente apoyo del pueblo panameño para el requerido plebiscito a la luz del plazo límite fijado por los Tratados del Canal de Panamá (31 de diciembre de 1999).
"Ya hemos demorado el cierre de la pista de Howard varios meses para minimizar el impacto negativo a nuestras operaciones antidrogas. Continuar esta demora pondría en peligro nuestra habilidad de cumplir con la obligación de evacuar todo el equipo y personal antes de fin de año".
Clinton reiteró el argumento de que las misiones de rastreo y detección de vuelos ilegales que antes partían de Howard serán distribuidas a otros aeropuertos en Ecuador, Aruba y Curacao mediante acuerdos llamados "Forward Operating Locations" (FOL"s), que significa "emplazamiento para operaciones aéreas de avanzada".
Estos acuerdos, que el Departamento de Estado también está negociando con un país centroamericano, prevén la utilización de instalaciones ya existentes para escuadrones de cazas o AWACS durante uno o dos meses antes de ser rotados para otra locación. Estas instalaciones requerirían sólo una docena de militares estadounidenses para proteger las pistas y los equipos, y no un mínimo de 2,000 como había estimado que se requeriría para un CMA en Howard.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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