Un programa de conservación de las áreas revertidas y la reubicación de los asentamientos humanos, tomando en cuenta las actividades relacionadas con la existencia de éstos, en la cuenca del Canal de Panamá, realizan funcionarios de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) para garantizar el uso óptimo de la vía acuática.
El programa, que cuenta con la coordinación del ministerio de Vivienda (MIVI) incluye un estudio socioeconómico de los asentamientos de Nuevo Chagres y Chilibrillo y del proyecto de mejoramiento habitacional para la reubicación de estos moradores.
Igualmente la ARI adelanta el proyecto de ordenamiento territorial de los asentamientos de Mocambo, Mocambito y la India Dormida, establecidos en áreas de concesión y regiones donde la institución ha puesto en marcha proyectos específicos.
Del mismo modo se evaluó la delimitación y segregación de la comunidad de Lagartera, que se encuentra en las áreas revertidas, lo mismo que la definición de los sectores para actividades productivas.
La ARI busca capacitar a los moradores establecidos en la cuenca del Canal, en temas de desechos sólidos, agroforestería, liderazgo y organización comunitaria a través de programas que cuentan con la coordinación de instituciones como la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) y el Fondo de Emergencia Social (FES).
Las comunidades que han sido ubicadas para estos propósitos son Nuevo Chagres, Cerro La Tomasa en la vertiente Este y la comunidad de Lagartera en la vertiente Oeste del Canal de Panamá, para los cuales también se gestiona el ordenamiento territorial.
Según un comunicado de la ARI, los proyectos de ordenamiento y capacitación que se desarrollan buscan asegurar un buen uso para los bienes revertidos, de forma que se conserve el equilibrio ecológico y se protejan los recursos naturales de la vía acuática.
Informes relacionados con los habitantes de las riberas canaleras confirman que la población de la cuenca interoceánica está creciendo al 4% anual, más que en todo el país, que es del 2.7%,lo que significa que se duplicará cada diez años.
La cuenca es el área de bosques que se requiere en los márgenes del Canal para lograr que se registren los niveles de lluvia o precipitación pluvial que garanticen el funcionamiento de la ruta.