En un ambiente en donde el deseo de lograr una sociedad mejor impera, pero las carencias no faltan, continúa funcionando la Clínica del tatuaje y su programa "Adiós tatuajes".
La clínica se encuentra a un costado de la Iglesia de La Merced en el populoso barrio de San Felipe. Inició su encrucijada el lunes 25 de julio y desde entonces ha atendido a 650 personas en donde el 12% pertenece a pandillas y el resto son personas comunes de la sociedad.
La situación para la clínica y el párroco que lleva adelante el programa no ha sido fácil, ya que no cuentan con apoyo del Ministerio de Salud ni del Gobierno.
De acuerdo con el padre Juan Carlos Cabrera, en estos primeros tres meses solamente han recibido la ayuda de una farmacia de la localidad que les ofrece mensualmente medicamentos e implementos médicos como jeringuillas, guantes, suero, así como tubos de crema que requieren los pacientes.
La situación de la clínica ha llegado al punto que han reducido el horario de atención y sólo brindan el servicio de 9: 00 a.m. a 12: 30 p.m., pero continúa teniendo una buena aceptación por parte de los moradores del área, entre ellos los pandilleros.
Sin embargo, el párroco Cabrera manifestó que en un inicio el tratamiento era gratis y actualmente tiene un costo de B/.5.00 por dos razones: una, para autofinanciarse, y la otra, para conocer si la persona tiene una cantidad mínima de dinero para comprar la segunda crema que se debe colocar en la quemadura, luego de quitarse las vendas.
Durante nuestra visita a la clínica y casa cural de la Iglesia de La Merced, encontramos adolescentes que señalaban que en el lugar donde trabajaban el tatuaje no es bien visto, así como personas que deciden borrárselos para que sus nietos que están creciendo no se los vean y profesionales en general. También hay jóvenes pandilleros del área que van con otro fin y es pedirle dinero al párroco. Si corren con suerte puede que obtenga algo, si no, los mandan a correr.
El padre Cabrera no sólo ayuda a las personas a borrarles el tatuaje, sino que en algunos casos les brinda apoyo económico para subsistir o internar un pandillero involucrado en las drogas en Hogares Crea o en el Hospital Psiquiátrico a un costo de B/B/.200.00 por un mes. Los fondos para esta labor son del presupuesto de la iglesia o donaciones.