Sao Paulo.- El programa de seguridad nacional elaborado por el equipo económico del presidente Fernando Henrique Cardoso enfrenta críticas dentro y fuera de la coalición gobernante del Brasil.
Tanto en su conformación administrativa como en sus aspectos presupuestarios, las críticas son análogas al debate que desató el lanzamiento del Plan Estratégico de Seguridad anunciado por el ministro de Gobierno y Justicia Winston Spadafora, con el apoyo de la presidenta Mireya Moscoso.
Detalles del plan brasileño, filtrados por el ministro de Justicia, José Carlos Días, fueron divulgados este viernes por el matutino Folha de Sao Paulo, en una maniobra que, según Días, es "parte de una estrategia para proteger al presidente Cardoso de posibles críticas futuras".
El periódico sostiene que han surgido "divergencias dentro del gobierno", entre el ministerio de Justicia, el Gabinete de Seguridad Institucional y la secretaría de Comunicaciones, señalando de que cada uno tiene "diferentes opiniones sobre el proyecto", mientras que el ministerio de Defensa "aun no ha tomado partido".
Pero mientras las críticas internas y de los políticos de oposición se concentran más bien en desavenencias sobre los aspectos presupuestarios del plan, en Panamá algunos críticos sostienen que la ayuda externa que requiere el plan estratégico podría vulnerar la soberanía nacional.
Desde que asumió el poder ya en el primer término y antes de su reelección, Cardoso ha luchado por reducir los gastos militares y dirigir los ahorros hacia urgentes programas sociales, en un orden de prioridades muy similares a los proclamados por la presidenta panameña Mireya Moscoso, guardando las proporciones que separan a la nación más grande del continente con una de las más pequeñas.
En el orden de importancia, el programa de seguridad de Brasil enfila en primer término a la seguridad urbana, en segundo al narcotráfico y sólo en tercer lugar la seguridad fronteriza, en que también está involucrada la lucha antidrogas.
Para financiar el nuevo plan que está conformado por 60 objetivos, se espera una asignación especial fuera del presupuesto normal, según Folha, pero Días ha sido muy reticente en divulgar el costo del mismo.
Aunque algunos sectores de izquierda han criticado la colaboración con Estados Unidos en los últimos dos renglones, la mayoría del Congreso, así como dentro de los equipos gobernantes, no le han dado mayor importancia.
"Brasil es un país demasiado grande y autosuficiente en materia de defensa de tener que temerle nada al gobierno de Washington", afirmó un funcionario.
"El plan de seguridad tiene una prioridad absoluta", y su costo será debatido internamente "para no crear roces con el ministerio de Defensa", dijo el ministro Días.