EL SUBSIDIO de 17 millones para familias en extrema pobreza que otorgará el Gobierno Nacional ha generado ciertas dudas en el sector privado, por el desconocimiento en la forma de su distribución.
Este programa de equidad fiscal es denominado por sus detractores como una manera de maquillar la aplicación de las reformas fiscales, además se ha cuestionado la administración de los recursos, la selección de las familias y la aplicación de un modelo de izquierda utilizado en otros países, que es calificado de "paternalista y politiquería electoral".
Osman Alexis Soto, asesor económico de la Federación Nacional de Cámaras de Comercio de Panamá (FEDECAMARAS), dijo que existe un tema de fondo al usar una teoría completamente desfasada de los años 70, en donde el Estado se erige como protagonista de las soluciones del problema de la pobreza.
Soto aseguró que el gobierno de Martín Torrijos ha desconocido el Informe Nacional de Desarrollo Humano de Pobreza y su Incidencia en Panamá efectuado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), donde se recomendó solucionar el problema de la pobreza integrando a los sectores marginados al crecimiento económico.
El analista señala que desde el punto de vista económico, social y humano, la mejor forma de integración es a través de la capacitación y educación, estableciendo una política sostenible que otorgue las herramientas que fortalezcan el futuro de estos grupos desposeídos.
"Esto es una forma de tener pan para hoy y hambre para mañana", aseguró el asesor de FEDECAMARAS.
"Parece que nuestro gobierno no quiere ver la experiencia de 30 años y las recomendaciones que hacen la ONU, o hay intereses mucho más allá, por ejemplo de dónde puedan venir estas listas que identifican a 80 mil familias que ya están detectadas", aseveró Soto.
Enfatiza que dar un subsidio directo a las familias, tal como dice la ONU, desdignifica al ser humano, al no significar un trabajo real o estable para estos sectores. Eso viene siendo un poquito menos que una "botella", afirma.
El ex presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), John Bennett, espera que esa asistencia no caiga en el paternalismo esterilizante, que es muy fácil para los políticos. Más en A2