Unos 25 establecimientos de expendio de alimentos en diferentes poblaciones adyacentes al Parque Nacional Portobelo deben abstenerse de adquirir, procesar o preparar alimentos con especies silvestres como tortuga, iguana, conejo y otras que tienen su hábitat en esta zona, informa una nota de la Autoridad Nacional del Ambiente ANAM).
El comunicado expedido por la Administración Regional del Ambiente de Colón plantea que los establecimientos que se dediquen a la venta o promuevan el consumo de carne de animales silvestres como conejo, iguana, tortuga, y otras especies en peligro, violan las disposiciones de la Ley 24 del 7 de junio de 1995 que regula la vida silvestre en Panamá y sanciona a quienes afecten el normal proceso biológico en las áreas protegidas.
Por su parte, el guardabosque Reynaldo García, en un informe presentado a la administración del parque que forma parte de las áreas protegidas de la Autoridad Nacional del Ambiente, expuso que estos locales están ubicados en poblaciones como Río Piedra, Playa Langosta, Buenaventura, la Escucha, Portobelo e Isla Grande.
La nota destaca que la ANAM promueve un programa de manejo en las áreas protegidas, el que tiene como objetivo vincular a las poblaciones situadas dentro o cercanas a las áreas protegidas, para que apoyen la promoción de la biodiversidad y desarrollen práctica cotidianas que tengan en cuenta el desarrollo sostenible. Esto significa utilizar formas de trabajo y producción que sean limpias y no alteren la fauna ni el ambiente.
El Parque Nacional Portobelo, localizado en el sector norte del país, posee 70 mil kilómetros de costa y tiene una extensión de casi 35 mil hectáreas.
Incluye en su territorio las bahías de Buenaventura y Cristóbal y en su sector marino contiene importantes paisajes y escenarios naturales de arrecifes de coral, manglares, lagunas y playas.
En este parque viven especies como el martín pescador, gato de agua, mapache, y anida la tortuga carey, ésta última en peligro de extinción.