No hay autoridad que logre frenar el aumento de ventas de frutas y verduras en puestos callejeros improvisados y sin los controles sanitarios básicos, una actividad que pone en riesgo la salud pública y está prohibida por ley.
El titular del Ministerio de Salud (Minsa), Javier Terrientes, reconoció ayer esta realidad en medio de una gira social a la comunidad de Kuna Nega, en el corregimiento de Ancón. Pero es que todos los corregimientos de Panamá esto ha pasado a ser una ley muerta.Panamá América realizó un recorrido por la Plaza 5 de Mayo y por la Gran Estación de San Miguelito, y se pudo constatar varias modalidades de esta actividad.
Y también están los comerciantes que aprovechan la servidumbre pública para realizar esta actividad. “Yo estoy pagando 72 dólares mensuales, entre impuesto al Municipio y derecho a rótulos y pesa, pero enfrente tengo a uno muchachos que no pagan nada y venden en la calle… esto es competencia desleal y la autoridad no hacen respetar la ley”, se quejó Ernesto Sánchez, un pequeño comerciante del área de la Gran Estación de San Miguelito. El alcalde Blandón se limitó a señalar que “cuando estén construidos los mercados perisféricos, esta situación se regulará un poco, y habrá otras opciones para estos vendedores”.

