Nación

PRONAVI: el muerto del BNP


Contra la administración pública, contra el patrimonio, de falsedad y cualquier otro. Estos son los posibles delitos de peculado que, según el Banco Nacional de Panamá (BNP), se pueden haber cometido en el manejo del financiamiento del proyecto urbanístico de Prados del Este.
La pesadilla, que según el Banco Nacional, le ha causado perjuicios económicos que superan los B/. 12 millones, se inició con la sociedad Cellular Housing S.A., la que presentó el proyecto que se denominaría Complejo Residencial Integral La Esperanza, que se desarrollaría en 200 hectáreas de Felipillo.
Los directores eran: Jairo Triana, presidente; Pedro Solís Espino, actual gerente de PRONAVI; Abraham Crócamo, Rafael Antonio Lanzielli y Graciela de Gómez.
El BNP solicitó que se replanteara el proyecto por etapas y luego el propio gerente, Bolívar Pariente, informó que Triana no continuaría, pero sí lo harían Lanza y Crócamo.
Triana pidió que le devolvieran el estudio de factibilidad y la documentación para el financiamiento. Pero Solís solicitó lo mismo.
Pariente decidió entregarle la documentación a Solís y para continuar con el proyecto se constituye la sociedad Promotora Nacional de Vivienda S.A. (PRONAVI) en junio del 2001.
Solís queda como presidente; Gómez como tesorera; Lanzielli como secretario y Crócamo como vocal.
El 8 de agosto del mismo año el Comité de Crédito del BNP recomienda a la directiva aprobar un préstamo comercial a corto plazo por B/. 2 millones 644 mil 778 balboas para financiar el 100% de la compra del terreno para urbanizar en 18 meses, y un crédito para apertura de garantía bancaria con límite de B/. 1 millón y plazo de 180 días. La garantía eran los mismos terrenos.
Sólo un día le tomó a la directiva aprobar lo recomendado y mediante escritura pública de febrero de 2002 se documenta la compraventa de la finca.
Dos meses después se modificó el límite de la línea de crédito a corto plazo por B/. 2 millones y la garantía de primera hipoteca se extendió a B/. 4 millones 644, 778 más intereses. En total, la modificación fue por dos millones más.
En marzo de 2003 se otorgó crédito a PRONAVI por la suma de B/. 700,000 y en junio de 2004 se le otorga otro por B/. 750,000.
Los créditos se garantizaron con primera y segunda hipoteca y anticresis sobre la finca 141914 con una superficie de 52 hectáreas con 8,955.55 metros cuadrados.
Según el avalúo efectuado el 2 de mayo de 2001, el metro cuadrado tenía un valor de B/. 6.50, pero según la reciente denuncia del gerente del BNP, "todo parece indicar que la finca que garantizaba el préstamo otorgado por el Banco Nacional de Panamá, no tenía realmente el valor como se indicaba en el avalúo, causando ello un perjuicio grave" a la institución.
En la denuncia se expone que los terrenos habían sido adquiridos en menos de un año por un valor aproximado de B/. 135 mil y cuando PRONAVI lo compra con financiamiento 100% del BNP, se paga un valor de B/. 2 millones 644, 778.
En agosto de 2002 el juzgado Ejecutor del banco declaró de plazo vencido las obligaciones de PRONAVI y decreto el embargo sobre los terrenos hasta por e B/. 4 millones 644,778 más B/. 500 por gastos de cobranza.
En esa misma fecha el juez ejecutor designa a Freddy Lanza Idrogo como administrador judicial anticrético para que continúe con la ejecución del proyecto Prados del Este.
Las violaciones a la Ley 20 de 1975 y al manual de las políticas de crédito del Banco Nacional de Panamá:
  • Las facilidades crediticias garantizadas con hipoteca se otorgan hasta por el 90% del valor comercial pero a PRONAVI se otorgaron por encima del 100%.

  • No se deben financiar facilidades crediticias que impliquen el valor de adquisición del terreno y a PRONAVI se le financió el 100%.

  • El promotor debía contar con una inversión mínima del 10% para otorgarle el préstamo interino o facilidad de crédito, pero PRONAVI no aportó suma alguna a la inversión.

  • Se debió presentar copia del título de propiedad del terreno para otorgar la facilidad, pero la promotora no presentó la escritura.


El crédito otorgado por el BNP a PRONAVI se efectuó sin cumplir con las cinco "C" que todo buen banquero debe analizar antes de aprobar un préstamo, señaló Juan Ricardo De Dianous, gerente de la institución.
La primera "C" que hay que analizar, en inglés es "Character", que en español significa integridad, dijo el gerente. La segunda "C", se refiere a la capacidad de manejo y conocimiento de los solicitantes, explicó. La tercera "C". es capital. La cuarta "C", es "cash show", que en español significa capacidad de repagar la obligación. Y la última, es colateral, añadió.
A juicio de De Dianous, este crédito se hizo sin analizar ninguna de estas "C", y se violaron normas básicas de préstamos.
La finca original, es la 38221, inscrita al Folio 226, fue propiedad de Ernesto Arosemena Arias y otros.
El 11 de julio de 1972 se vende a la sociedad VERJEMAL S.A. Esta sociedad, a su vez, vende esta finca, el 6 de diciembre de 1972, a la Asociación de Beneficiencia de los Amigos de la Fuerza Pública. Esta asociación vende un área de terreno, a la Sociedad Agropecuaria Ferrabone Chen S.A., el 21 de enero de 1994.
El 13 de marzo de 1995, Agropecuaria Ferrabone Chen S.A., vende otro lote a la Sociedad Agropecuaria Cabra S.A., cuya segregación se identifica como la finca 142371 cuya segregación se hace, el 18 de diciembre del 2001, a la Sociedad Aras el Rosario Jorge Araúz Arango y Familia S.A., donde se contruyó el proyecto.


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173259
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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