Una posible escasez de medicinas en todo el país pronosticó el analista económico y negociador de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Carlos González Ramírez, si en la legislación que se discute en la Asamblea Legislativa, para regular la compra y venta de medicamentos, se mantiene amarrado el proceso de compra a la oferta nacional, sin permitir un mayor número de opciones que permitan elegir el mejor precio.
Aseveró González Ramírez, que la ley debe enfocarse a abrir la competencia, y "reventar los cuellos de botella y las malas prácticas que hacen que los precios suban, como el impedir que se importen medicinas más baratas de otros mercados".
"El problema aquí es que la oferta y la demanda no sea afectada porque hay un control de la oferta, sino porque haya bastante oferta que permita que el precio baje. Ahora mismo las leyes impiden que eso pase", recalcó.
Manifestó que el problema es de eficiencia, ya que regular los precios tradicionalmente lo que trae como consecuencia es que sean más altos que los que se hubiesen pagado sin regulación.
De acuerdo con González Ramírez, la dificultad existente es que no existe la posibilidad de importación del producto a precios más bajos por una situación de control por parte del importador de los registros de las medicinas.
"Eso es lo que debe hacer la ley, permitir la importación de ese mismo producto de países donde se vende más barato. Eso hace obligatorio liberar completamente la importación del mercado y hacer análisis posteriores como el control de calidad al igual como se hace con otros productos", destacó la fuente.
Aseguró que actualmente en el congreso de Estados Unidos se está discutiendo una ley para permitir la importación de medicinas de países que venden a más bajos precios. Las empresas farmacéuticas están en contra de la ley porque en Canadá, las medicinas cuestan menos de la mitad de los que cuestan en Estados Unidos y con la ley se permitirá que esas medicinas regresen a los Estados Unidos con precios bajos.
Panamá debería hacer lo mismo, aseguró González Ramírez, en vez de regular los precios, "pero de manera absurda las dos instituciones que más compran medicinas en el país que son la Caja de Seguro Social y el Ministerio de Salud, se han opuesto. ¿Cuáles son los intereses que hay detrás, quién se está beneficiando de esto en estas dos instituciones, que lo que quieren es mantener un estado de situación que afecta al fisco nacional?".
Recalcó que lo que hay que hacer es que el mercado funcione de manera apropiada, "no que algunos logren controlar los precios". "Hay muchos intereses creados en esas dos instituciones para que eso no cambie", aseguró.
Manifestó que el proyecto original estaba dirigido hacia lograr un cambio, "pero lo que está en estos momentos es negativo para la economía del país, porque se pueden dar una escasez, ya que si no es negocio vender las medicinas en Panamá no la van a vender. Habrá situaciones de escasez para algunos enfermos porque los precios no son en función de la ley sino del mercado".
La OMC no prohíbe la regulación de los medicamentos, en el caso específico de nuestro país, pero Panamá se comprometió a eliminar la regulación de precios y en todo caso a aplicar regulación de precios dentro del marco de las disposiciones que permite la organización.
La OMC sólo establece algunas normas que obliga a la transparencia, a la no discriminación y una serie de mecanismos que debe cumplir el país para poder aplicar una regulación de precios.