El déficit de los ingresos tributarios durante el primer trimestre del año 2001 es por el orden de los 72.2 millones de balboas y no de 32 millones como lo sostiene el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Norberto Delgado, según informó un especialista en materia económica.
Un informe de la Contraloría General de la República revela que para el primer trimestre del 2001, el Gobierno recaudó 396 millones, mientras que en el mismo período del año 2000 recaudó 463.9 millones, lo que representa una disminución de 14.6%.
No obstante, la fuente explica que esa cifra es engañosa, si se toma en cuenta que para este año, el gobierno había presupuestado recaudar unos 488 millones de balboas durante el primer trimestre.
La fuente señala que al hacer el ajuste en el presupuesto, el ministro Delgado incluyó 50 millones de balboas provenientes del capital e intereses del Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD) como si fueran dineros recaudados en concepto de ingresos corrientes.
Este problema del déficit se agudizará si se toma en cuenta que el crecimiento económico proyectado en el presupuesto general para el año 2001 es de 4 %, y que las cifras revisadas por el equipo económico para el primer trimestre se estimaban entre 2.5 y el 3%
Pero algunas consultoras privadas especializadas, como Indesa, señalan que la tasa de crecimiento para el primer trimestre fue de menos uno por ciento (-1%), lo que implica que el déficit en el futuro se agravará, porque el crecimiento no corresponderá a las estimaciones del titular de Economía y Finanzas.
Según la fuente especializada, para el año 2000 la Contraloría proyectó un crecimiento de 2.7%, sin embargo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) lo estimó en 2.3 % y las firmas privadas lo calcularon en 2.2%.
El problema se origina porque al momento de hacer los ajustes dejaron un saldo en caja de 100 millones de dólares y giraron del FFD esta cifra en vez de 50 millones como había sido presupuestado.
Esta situación es preocupante, añade la fuente, cuando el gobierno aún no ha cumplido la ley depositando el capital del FFD a la banca internacional, dejando de ganar una suma importante en concepto de intereses.
Según los especialistas, estas condiciones que deterioran la captación de ingresos tributarios crean las condiciones propicias para que el gobierno vuelva a insistir en el uso del FFD para pagar gastos de funcionamiento, planilla y viajes.
Por su parte, el Contralor de la República, Alvin Weeden, sostuvo que no se puede hablar de déficit porque ese es un ejercicio que se hará a final del año y no en el primer trimestre.
Rechazó que se esté utilizando parte del dinero del FFD y explicó que los intereses que genere el mismo se pueden manejar como ingresos no tributarios en la elaboración del presupuesto nacional.