Un anteproyecto de ley que busca despenalizar la calumnia e injuria y que intentará derogar las normas de desacato, fue prohijado en la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa y remitido al pleno para luego ser discutido en primer debate.
El proyecto, presentado por el legislador arnulfista José Blandón, establece que los casos de calumnia o injuria no estarán sujetos a sanción penal ni administrativa, ni serán del conocimiento del Ministerio Público ni de la jurisdicción penal o administrativa.
Por tanto, quedarán derogadas toda alusión o mención que en los Códigos Penal, Judicial y Administrativo se haga de ambas figuras como delitos o faltas.
Siendo así, la acción civil por calumnia o injuria es de conocimiento de la jurisdicción civil, según la cuantía de la demanda, con arreglo a los trámites del proceso sumario, sin perjuicio de que el demandante escoja la vía ordinaria.
El proyecto incluye también la derogatoria de las normas legales sobre desacato.