Un proyecto de ley que impediría que las estudiantes embarazadas y madres en edad escolar menores de 18 años abandonen el sistema educativo podría ser llevado a primer debate el próximo martes.
Marilyn Vallarino, miembro de la Comisión de Educación, Cultura y Deportes de la Asamblea Nacional, donde se prohijó esta iniciativa, manifestó que el objetivo es modificar la Ley 29, de junio de 2002, que entre otras prerrogativas les permite a las escolares asistir al aula si se encuentran en estado de gestación.
En este sentido, la parlamentaria aseguró que además de los altos índices de embarazos en menores de 17 años que aún cursan el colegio, le preocupa la posterior deserción de estas nuevas madres.
“La ley solo habla de las alumnas embarazadas, pero no se preocupa de esas niñas cuando ya son madres. Tenemos que procurar que no se salgan del sistema educativo, pero por la responsabilidad de ser mamás, se retiran”, aseveró Vallarino.
Así mismo manifestó que se crea un círculo de pobreza y de mujeres que en su mayoría quedan solteras dependiendo de subsidios como la Red de Oportunidades.
Según cifras de la Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia (Seniaf), cerca del 80% de todas las menores embarazadas en los tres últimos años no han culminado sus estudios. En tanto, que el número de embarazos de estudiantes de entre 13 y 18 años llegó a 43,005 en 2013. El año pasado se contabilizaron 47,000.
Opiniones encontradas
Todas estas calamidades se evitarían si a los niños y adolescentes en las escuelas públicas se les impartieran clases sobre educación sexual y métodos anticonceptivos, opinó Luis López, Frente Nacional de Educadores Independientes (Frenei).
“Si analizamos los casos de estos embarazos, vemos que la mayoría se dan entre niñas de escuelas públicas. ¿Por qué no se dan estos casos en escuelas privadas?”, comentó el educador. López también afirmó que dándoles herramientas preventivas a los estudiantes se evitarían además las enfermedades de transmisión sexual.
Sin embargo, la exdiputada Teresita Yániz de Arias piensa de otra forma. A su parecer, la responsabilidad primordial de la educación sexual de los jóvenes debe ser de los padres. También se opone al uso de métodos antiembarazos entre las pubertos. “Primero que una niña de 13, 14 o 16 años no tiene que tener una relación de intimidad con un hombre porque no es el momento adecuado para hacerlo. Segundo, esas niñas tienen que tener un proyecto de vida y no un embarazo precoz o indeseado”.
Por último, la sicóloga Celia Moreno opinó que resulta una doble moral que algunos personas estén en contra de la propuesta y se opongan a que en la escuela otros orientadores hablen a los niños y adolescentes sobre educación sexual.
Datos
- 47,000 embarazos en jóvenes de 13 y 17 años se registraron en 2014.
- 70% de los responsables de estos embarazos son hombres mayores de 18 años y en su mayoría, familiar, amigo o vecino.
- 32% de los hogares panameños están compuestos de madres solteras.