El semanario especializado en temas marítimos "El Boletín" estimó en su última edición que la Junta Directiva de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), debe ser reemplazada porque "son figuras altamente desconocidas en el sector".
A juicio de El Boletín, la AMP es un organismo con futuro, pero es como una nave que no cuenta con un buen capitán y donde el resto de los marineros son altamente desconocidos en esta pujante industria, por lo que en este caso se les podría calificar como marinos con licencias fraudulentas para administrar esta institución.
De acuerdo con el semanario en esta junta no están bien representados los diversos sectores de la industria.
Afirma que los integrantes de la junta directiva tienen otro tipo de intereses y cita como ejemplo lo sucedido con la suspendida contratación directa para los rayos X.
Recuerda que algunos de los integrantes de la junta directiva de la AMP fueron incorporados por estrecha relación entre los que elaboraron la ley que creó la entidad, mientras que otros llegaron allí por el grado de amistad con ministros del Gobierno del expresidente Ernesto Pérez Balladares.
Esta situación, señala la publicación, generó ciertos problemas en la aprobación de proyectos, por tanto se requiere un cambio de personas en este organismo.
Plantea que si en verdad el gobierno de Mireya Moscoso, desea un cambio positivo para sacarle provecho a los recursos marinos portuarios que tiene el país, es necesario introducir una serie de cambios en esta junta directiva.
El Boletín plantea que se deben incluir en el organismo representantes de los empresarios de la Zona Libre de Colón, de la Cámara de Comercio, de la Asociación Panameña de Exportadores de Productos del Mar, de la Industria Pesquera y de la Cámara Marítima.
Igualmente, plantea la necesidad de ampliar la representación de otros sectores en la junta directiva y señala la conveniencia de incluir a representantes de la industria petrolera y algunas organizaciones que tengan que ver con la protección ambiental, a fin de lograr un verdadero equilibrio entre los sectores que pulsan el desarrollo económico del país, así como los representantes del gobierno en turno.