Nación

Propuesta de atacar Colombia toma fuerza en EU


Washington.- Dos posiciones en conflicto dominan el debate en esta capital sobre la política a seguir con respecto a la crisis que enfrenta el gobierno del presidente Andrés Pastrana de Colombia.
Una, que se impuso con la aprobación del Congreso de 1.300 millones de dólares en apoyo del Plan Colombia, que prevé una escalada militar en la lucha contra el narcotráfico y la guerrilla.
La otra advierte que el conflicto armado está arraigado en una historia de violencia que data de más de un siglo y que la mejor vía de solución es un firme apoyo al proceso de paz iniciado por Pastrana, apoyado por la Unión Europea (UE) y la mayoría de sus homólogos latinoamericanos.
Estos argumentos encontrados no sólo dividen al Congreso, donde líderes demócratas se oponen a una expansión de asistencia militar a un ejército con un historial de violación de los derechos humanos, sino que también ha creado tensiones entre los más altos niveles del propio gobierno de Estados Unidos.
Además, cada día se oyen más quejas entre diplomáticos latinoamericanos de que la preocupación por Colombia está desplazando de la agenda de Estados Unidos, a otros problemas críticos del hemisferio, como la pobreza, el desempleo y el subdesarrollo.
Muchos críticos comparan la política del gobierno hacia Colombia a la guerra de Vietnam, alegando que Washington escribe recetas sin tomar en cuenta la cultura y la historia del paciente.
Tad Szulcs, un destacado analista político y veterano de su cobertura de Latinoamérica pregunta en un artículo para The Los Angeles Times si "Washington pretende repetir en Colombia las fantasmagóricas tentativas de eliminar aldeas enteras para acabar con la droga como lo quiso hacer con el Vietcong".
También se multiplican las advertencias contra el uso de herbicidas, que podrían incluir el uso de hongos peligrosos para los humanos y ecosistemas nativos.
La aprobación de los 1.300 millones al gobierno de Bogotá, que el liderazgo republicano del Congreso insistió sea mayor de lo que solicitó Clinton, ha convertido a Colombia en el más grande receptor de esa clase de ayuda después de Israel y Egipto. Apenas unos 30 millones de esa suma sería destinada para la defensa fronteriza de algunos países limítrofes de Colombia, Ecuador, Perú y Panamá.
En teoría, el Plan Colombia es un proyecto de 7.500 millones, en el que participan la Unión Europea, el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), además de Estados Unidos. Los primeros centran sus esperanzas en una solución a través de la mesa de negociación.
Sin embargo, Washington aporta el músculo militar. Más de 80 boinas verdes y otros miembros de las fuerzas especiales de Estados Unidos empezaron a entrenar en la base de Larandia a un batallón de antinarcóticos de Colombia. Y en menos de un año, los batallones contraguerilla contarán con 16 helicópteros artillados y con 14 aviones para transportar tropas.
Aunque está en marcha el proceso de paz que Pastrana mantiene con la esperanza de alcanzar un alto al fuego, tanto el Ejército como las guerrillas se preparan para una escalada del conflicto armado.
La posición de los proponentes de la línea dura no fue exactamente ayudada por la muerte de seis niños la semana pasada en unos confusos hechos en Antioquia que algunos testigos atribuyen a un error del Ejército colombiano.
Visiblemente conmovido como el resto del país, Pastrana se comprometió a dirigir personalmente la investigación manifestando; "No podemos permitir que el sacrificio de los niños sea inútil".
Asimismo la reacción del departamento de Estado fue inmediata y contundente. "Estamos horrorizados por este evento y tristemente vemos que las verdaderas víctimas de este conflicto civil, que no se detiene, son civiles inocentes", condenó Phillip Reeker, un vocero del departamento.
Se espera que las autoridades colombianas emitan un comunicado sobre el caso, antes que se consuma la visita de seis horas que Clinton tiene planeado a Cartagena de Indias el 30 de este mes, como un gesto personal para reiterar su apoyo a la labor de Pastrana que últimamente ha sufrido una fuerte merma en la opinión pública.
Por su parte, el columnista Daniel Samper, del prestigioso matutino El Tiempo de Bogotá reconoce que la guerrilla se beneficia de la droga y que la coca también daña la ecología regional. Sin embargo, Samper recoge una posición compartida entre muchas entidades ecológicas argumentando que; "la madre del conflicto es la filosofía que quieren imponernos en la lucha contra la droga". Si la guerrilla se beneficia de ella y, si los cocales dañan la ecología regional"precisa, "pero acabarlos con veneno perjudica a los campesinos y al medio ambiente....La clave es gastar el dinero de los hongos y las balas en vez de pagar generosamente los cultivos lícitos. Pero eso requiere un cambio de mentalidad que el belicoso Plan Colombia no tolera".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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