Una vez más Panamá se convierte en modelo para el mundo.
El país presentó una propuesta para evitar que avance la deforestación y se reduzcan las emisiones de CO2 en el ambiente, en la reunión que se realiza en Bali (Indonesia) sobre cambio climático y que busca establecer un nuevo Protocolo de Kyoto (K2).
Carlos Melgarejo, jefe de desarrollo y manejo forestal de la ANAM, indicó a que el proyecto, que no es más que un estudio sobre "deforestación evitada", busca que los campesinos detengan la deforestación y aseguren los bosques.
En Panamá, anualmente se pierden 47 mil hectáreas de bosques debido a la agricultura o la ganadería, lo que representa la pérdida del 1.12% del área boscosa del país.
Así, con esta iniciativa, se garantizaría a través de una remuneración económica que los campesinos opten por preservar los bosques y reducir las emisiones de contaminantes al ambiente.
Esta remuneración puede oscilar en B/.90.00 por hectárea, según informó Melgarejo, y para ello el país avanza con apoyo internacional del Banco Mundial, organizaciones no gubernamentales, la empresa privada y el gobierno de Australia que se sumó a la iniciativa.
Además de garantizarle una entrada económica al campesino, la iniciativa busca reducir el impacto de la deforestación a menos de 1% en Panamá.