Paradójicamente tres de los cuatro distritos, donde se implementó el Programa de Seguridad Integral (PROSI), al que se le destinó B/ 22 millones para combatir la criminalidad, son en la actualidad los sectores más peligrosos del país, según información recabada por este diario.
San Miguelito, Colón y la ciudad capital suman la mayor cantidad de asesinatos de toda la república, indica la información.
Al menos este año se reportaron 284 homicidios entre enero y mayo, mientras que en el mismo periodo del año pasado se cometieron 91 asesinatos menos. Magaly Castillo, de la Alianza Ciudadana Pro Justicia, dijo que el PROSI es producto de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo a Panamá y se tiene que analizar si lo invertido hasta el momento ha logrado los resultados esperados.
El problema de Panamá es que no existe un plan de seguridad ni mecanismos de coordinación interinstitucional.