La Asociación de Vecinos y Amigos del Casco Viejo (AVACA) y dueños de negocios del corregimiento de San Felipe colocaron unas 70 banderas de color negro en los balcones, como medida de protesta por el incremento de violencia que se está dando en el lugar.
Empresarios han implementado cerrar más temprano sus negocios, luego que la semana pasada en un tiroteo entre bandas, resultó gravemente herido un turista de nacionalidad francesa, que se encontraba cenando en una de las terrazas de la Avenida A.
Para muchos, los actos de violencia se han incrementado desde la transición del gobierno y aseguran que hace tres años el área estaba controlada.
Para Patricia Pinzón, miembro de AVACA, el nuevo Gobierno debe tomar el tema de seguridad y desarrollo social como una “política de Estado” y “no dejárselo solo a una oficina para que resuelva todos los problemas”.
Dueños de negocios exigen a la Policía Nacional más unidades y más rondas para el área, que es visitada a diario por muchos turistas. También esperan reunirse con el nuevo corregidor del área, para presentarle sus necesidades y las anomalías que se vienen dando.