El Presupuesto del Estado para la vigencia fiscal del 2002 está como una bola sin rumbo, donde los órganos Ejecutivo y Legislativo siguen echándose la culpa por su no aprobación.
Eduardo Quirós, viceministro de Finanzas, retó ayer al presidente de la Comisión de Presupuesto, Mateo Castillero, a presentar públicamente las recomendaciones que ha hecho esta comisión al proyecto y sustentó que lo único que recibió fue la nota donde expresa el rechazo.
El funcionario no descartó que un nuevo presupuesto sea discutido en sesiones extraordinarias en enero, de no aprobarse el presentado por el Ejecutivo antes del 31 de diciembre. "Sólo si el actual es rechazado se puede presentar un nuevo presupuesto para que sea discutido en sesiones extraordinarias", enfatizó Quirós.
Advirtió que otra posibilidad es que de no discutirse el presupuesto presentado en el pleno de la Asamblea, entrará en vigencia mediante Decreto Ejecutivo, el cual oscila en B/.6 mil 280 millones. De acuerdo con Quirós, el Presupuesto sigue en el punto 22 del orden del día de la Asamblea, aunque no existe ningún tema más importante.
Puntualizó que si el Legislativo no envía las recomendaciones, mal puede el Ejecutivo acoger algo y presentar nuevas modificaciones.
El presupuesto del 2002 estimado en B/.6,280 millones, establece B/.1,148 millones de financiamiento internacional, de los cuales B/.253 millones son para funcionamiento; B/.796 para amortizar la deuda y B/.99 millones para apoyar la inversión. También establece B/.2,800 millones para funcionamiento del Gobierno y B/.614 millones de inversiones.