Los proyectos hidroeléctricos de Caño Clarito y de Chrocha en Bocas del Toro, deberán esperar al final de los debates del proyecto de ley 415 en la Asamblea Nacional, para que, en caso de continuar con el desarrollo, soliciten la aprobación de las autoridades tradicionales, declaró el ministro de Gobierno, Jorge Fábrega.
Por su parte, el proyecto Barro Blanco deberá esperar contar con el plan de manejo a futuro para evaluar detalles que puedan mejorarse y determinar si se incurrieron en fallas del estudio ambiental, agregó el ministro de Gobierno en Telemetro Reporta.
Esto surge luego de los acuerdos alcanzados con la Coordinadora indígena, con quienes finiquitaron las discusiones la noche del jueves en la sede de la ONU en Ciudad del Saber, y deteminaron un texto de unos 4 ó 5 artículos que derivan del inicial artículo 5, por el que se prolongaron las sesiones de debate.
Toda futura solicitud será llevada a un trámite de aprobación previa en congreso local, regional o general, dependiendo del tamaño e impacto del mismo para posteriormente pasar a un referéndum en el área que estaría afectada, destacó Fábrega como uno de los logros alcanzados en el debate.
"Deja en mano de las autoridades tradicionales cualquier decisión a futuro, que creo que es una salida importante", opinó el ministro.
Por otra parte, el ministro sostendrá reuniones con el proyecto de AES Changuinola para evaluar el cumplimiento de los acuerdos con dicha empresa. También revisarán una denuncia de especulación de tierras al Norte de la comarca ngäbe con personal de la Autoridad Nacional de Administración de Tierras (ANATI) junto a una delegación formada por autoridades regionales.
Agregó Fábrega, que en la mesa de diálogo, se alcanzó el compromiso por parte del Gobierno Central a pactar un plan de desarrollo para todas las comarcas nativas con la participación de las mismas.
"Tenemos una deuda histórica y es momento de pagarla", finalizó.