El problema del congestionamiento vehicular que actualmente aqueja al país podría llegar a su fin con la construcción de un moderno sistema de transporte masivo, más rápido y eficaz para todos los usuarios del sector metropolitano, según informó el asesor técnico del Ministerio de Obras Públicas (MOP), Alvaro Juliao.
El proyecto, que se encuentra en la etapa de estudio de factibilidad, propone la construcción de un tren ligero, un monorriel o buses articulados que circulen en las arterias principales de la metrópoli que registren mayor cantidad de pasajeros.
El estudio de factibilidad, que ya cumplió un mes, es auspiciado por el gobierno de Francia y se prolongará durante otros ocho meses, durante los cuales un equipo de panameños y franceses analizará las mejores opciones para el proyecto.
De acuerdo con Juliao, la dimensión de esta obra conllevaría la realización de foros y encuentros de todo tipo, donde los sectores involucrados participarían y opinarían sobre las opciones que se presenten.
Debido a que el estudio intenta determinar cuáles son los sectores que registran mayor cantidad de usuarios, se ha establecido como área metropolitana a los sectores que comprenden desde La Chorrera hasta Pacora y al norte hasta Alcalde Díaz.
El asesor técnico del MOP señaló que la enorme cantidad de personas que habita en el sector oeste del Canal y trabaja en la capital necesita un medio de transporte moderno y más óptimo que les permita llegar a tiempo, por lo tanto a ellos "también habrá que conseguirles algo".
Con respecto a lo que sucedería con los buses que circulan actualmente de llevarse a cabo el proyecto, Juliao no quiso adelantarse porque según afirmó, es muy prematuro determinarlo.
Explicó que habría una gran necesidad de utilizar estos buses porque trasladarían a los usuarios desde las barriadas hasta las vías principales donde abordarían los trenes.
Señaló que ante todo se requerirá de la mayor consideración posible para no perjudicar a nadie y que de alguna forma se encontrarían soluciones ante este obstáculo.
Juliao señaló como una de las posibles opciones la constitución de una autoridad o un ente que manejaría toda la red de transporte masivo, de llevarse a cabo la obra.
Aunque por ahora no se ha precisado el tipo de tecnología que se utilizará, el asesor indicó que actualmente existen los trenes ligeros a nivel, el monorriel y los buses articulados que circulan en carriles individuales.
Juliao señaló que de llevarse a cabo este proyecto en Panamá, no se utilizará el mismo tipo de tecnología en todas los sectores.
Por ejemplo, en las poblaciones más densas se desplazarían los trenes ligeros a nivel, que son los más costosos por su gran capacidad, y en las áreas que registren menos usuarios se utilizarían los trolibuses, los buses articulados o los normales que serían más modernos conectándolos en un solo sistema.
En cuanto a la empresa francesa que dirige la obra, Juliao señaló que no se trata de una empresa constructora sino de una concesionaria del gobierno de ese país que labora a través de un tratado bilateral con Panamá.
La tecnología ferroviaria de Francia es una de las más desarrolladas actualmente junto a la de países como Alemania, Japón e Inglaterra.
El asesor técnico dijo que no quiere dar respuestas definitivas sobre el proyecto porque aún el estudio no está terminado, aunque precisó que se espera iniciar los trabajos de construcción en un lapso no mayor de cuatro años.
La concesionaria francesa realiza en Costa Rica los estudios para una obra semejante a la que se planea hacer en Panamá, la cual según Juliao es todo un éxito.
Agregó además que países como Ecuador y Venezuela cuentan con este sistema que ya ha comprobado sus ventajas.
Juliao señaló también que le gustaría la creación de un pequeño tramo de un subterráneo en la capital, el que sería elegante, de mucho prestigio y podría denominarse "el Metro de Panamá", aunque admitió que ésta es una de las opciones más costosas.
Señaló también que el término tranvía ya no se utiliza y que ahora éstos se denominan trenes ligeros a nivel, los cuales son eléctricos y muy similares a los que se encuentran en los subterráneos.
El especialista dijo que los investigadores panameños y franceses tienen que presentar varias guías tecnológicas y que aún es muy prematuro indicar cuál es la más apropiada.
El primer ferrocarril que se construyó en Panamá obedeció a la fiebre del oro californiano en 1849; éste cruzaba el istmo de un océano al otro y se constituyó en un paso más seguro que las rutas terrestres entre San Francisco y Nueva York, en los Estados Unidos.