El presidente de la Asamblea Legislativa, Enrique Garrido, emplazó al legislador perredista Miguel Bush a que identifique a los legisladores que consumen algún tipo de droga y advirtió que él mismo se encargará sorpresivamente de ordenarle que se sometan a una prueba antidrogas.
Bush sugirió el pasado martes la posibilidad de que a los legisladores y demás miembros de la Asamblea le sean practicados exámenes antidrogas para determinar si alguno consume sustancias prohibidas.
Garrido expresó que no le teme a un examen antidrogas, sin embargo, señaló que las manifestaciones de Bush son preocupantes, ya que una sugerencia de este tipo da a entender que en la Asamblea hay gente que está consumiendo estupefacientes.
Reconoció que la propuesta de Bush lo tomó por sorpresa y por esa razón no se ha hecho nada en concreto, no obstante, indicó que hay la posibilidad de ordenar que los legisladores se sometan a la prueba, aunque también censuró que su colega colonense no haya escogido otro mecanismo para plantear esa idea.
En momentos en que la Asamblea enfrenta acusaciones a través de algunos medios de comunicación social por la existencia de supuestas botellas, Garrido alertó que la propuesta de Bush no contribuye a mejorar la imagen del hemiciclo, por lo que hubiese sido mejor que hablara directamente con la Junta Directiva para solucionar este tema internamente.
Quizás el mejor mecanismo es que Bush hubiera dicho que tiene sospecha de que un legislador o un funcionario esté consumiendo drogas y la Presidencia de la Asamblea hubiese ordenado el examen sin avisarle.