El secretario general de la Caja de Seguro Social, Samuel Rivera, y el director de Planificación, Eben Chi Pardo, pidieron ayer al contralor Alvin Weeden que de "una vez por todas" presente las pruebas sobre los presuntos actos de corrupción cometidos en la CSS en la compra de medicamentos.
Según Rivera, los supuestos casos de corrupción señalados por Weeden el año pasado en un informe de auditoría provienen de administraciones anteriores y que en esa ocasión incluso se señaló a los responsables.
Manifestó que la auditoría analiza compras de medicamentos desde 1996 y hace responsables a otras administraciones. "La actual administración ha hecho todo lo necesario para lograr ahorros en la compra de medicamentos", enfatizó Rivera.
"Nosotros no nos podemos responsabilizar de esas compras y de medicamentos vencidos del año de 1992, ni que hoy se diga que son responsabilidad de esta administración", destacó. Rivera precisó que si el contralor tiene las pruebas necesarias y las lleva a la administración antes que a los medios de comunicación social, "no hay ningún problema que los actos de corrupción evidenciados se investiguen".
Por su parte, el director de Planificación, Eben Chi Pardo, expresó que la CSS se maneja bajo la fiscalización de la Contraloría de la República, "por lo que pedimos que cualquier tipo de observación sea entregada a la administración, que tomará cartas en el asunto, siempre y cuando sea una observación sustentada".
Explicó que la auditoría realizada por la Contraloría y entregada el 15 de diciembre de 2000 y en que se hace mención de un hallazgo o sobrecosto de B/.12.9 millones, no es más que la diferencia entre comprar a nivel central a mayor volumen y a nivel local a menor volumen.
"El IPHE hace lo que puede, nosotros hacemos lo que podemos, pero no hay una política nacional que diga tenemos esta realidad y esos niños necesitan que se confeccione, junto con profesionales, un programa nacional para poder darle toda esta atención... ya es hora que se vaya pensando en esto", advierte Cardoce.
Sobre el posible incremento de casos de autismo en el país, el Dr. Cardoce, con más de 25 años de experiencia en la psiquiatría de niños y más de 32 en la práctica de la medicina, plantea que ha habido es un mejor diagnóstico porque la gente está mejor preparada por la información a través de los medios de comunicación, de conferencias y por la atención temprana que reciben muchos niños cuando se sospecha algo extraño.
Para la Dra. Noris Moreno de Flagge, pediatra neuróloga con 20 años de experiencia en el Hospital del Niño, tal vez esté aumentando porque se ha incluido todo en el diagnóstico de Trastorno Generalizado del Desarrollo. "Ya no vemos sólo el severo sino los leves".
La Dra. Flagge considera que el IPHE ya no puede cubrir la demanda de la población autista, entonces el sector privado está dando esa atención, pero es cara y muchos padres no pueden cubrir esas necesidades y buscan alternativas. Puso el ejemplo de una pareja de profesionales que tienen unos gemelos autistas y el costo promedio de la terapia por mes es de mil balboas, cifra que no pueden sufragar.
La presidenta de la Asociación de Padres de Niños Autistas, Elizabeth de Kan, dijo que el interés del grupo es crear un centro para que los niños tengan un sitio donde acudir después que salen del IPHE. El centro es necesario porque ellos requieren muchas terapias, ya que en el IPHE se dan 2 ó 3 horas y se necesitan 15 ó 20 horas por semana.
Como las terapias constantes son de suma importancia, en el centro se podrían dar todas: ocupacional, de lenguaje, de música, de modificación de conducta, que en síntesis le ayudan a tener un mejor pronóstico de escolaridad.
Aunque han presentado una propuesta al Ministerio de Economía y Finanzas, carecen de un terreno, por lo que solicitan al Ministerio de Vivienda, a la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), que le faciliten un área, como también hacen un llamado al Ministerio de Educación, para que los apoyen en la formación de maestros especializados y al de Salud, para que los suplan con personal médico especializado.
Destacó que pese a la ayuda económica que han recibido para sus seminarios, no tienen fondos para el centro que es muy importante porque hay niños que están en sus casas sin hacer nada y se les puede enseñar un oficio, un arte, al igual que se le reforzaría la autoestima de ese padre porque su hijo es útil.
Según la Dra. Flagge la terapia la da un equipo compuesto por un psicólogo conductista, maestras de estimulación, terapistas de lenguaje y terapistas ocupacionales, quienes le enseñan al niño a usar los objetos como un vaso o un bolígrafo.
La profesora Haydee de Vega, directora de la Escuela de Autismo del IPHE, explica que lo primero es la evaluación, la cual arrojará el tipo de conducta del niño. Luego se le ubica en los diferentes niveles de acuerdo a su edad, el grado y tipo de autismo. "Aquí se da atención desde el nivel inicial hasta su área pre vocacional". Se evalúa si el niño está en capacidad de poderlo incluir a la escuela regular, ya sea como acercamiento para que participe socialmente de algunas actividades y aprenda, o de una manera parcial o total.
Explica la profesora Vega que en la inclusión parcial el niño participa en las asignaturas, destrezas o actividades que sobresale. En la inclusión total, compite con los de su edad y participa en una escuela regular en todas las actividades. Eso es un acuerdo que tiene con las escuelas, asegura.
Informa que dentro de las escuelas hay aulas especiales, a las cuales desplazan un grupo con su maestra. "Vamos poco a poco porque son niños muy delicados, tienen problemas de adaptación a cambios bruscos y cualquier tipo de cambio le produce retroceso en su conducta". Paralelo a la educación, manifiesta que trabajan en la modificación de su conducta porque tienen movimientos estereotipados y cuando llegan a la escuela regular ya no hacen eso.
Por esta atención clínica no cobran. Los cinco balboas que pagan es para el club de padres. En la terapia incluyen a los padres para que sepan cómo manejar al niño para que rinda los resultados esperados. Es un trabajo de concienciación, de adaptación al problema, de manejo del niño para ganar la conducta deseada y de fortalecer la autoestima de los padres, explica la profesora Vega.
Según información recabada en la página del National Institute of Neurological Disorders and Stroke en Internet, el autismo no es una enfermedad, sino un desorden del desarrollo de las funciones del cerebro que no tiene cura, pero con el cuidado apropiado puede promover un desarrollo relativamente normal y reducir los comportamientos no deseables. Las personas con autismo pueden tener una vida normal. Algunos pasan por la sociedad sin ser diagnosticados, se casan y tienen hijos. Se estima que afecta de dos a diez personas por cada 10,000 habitantes, dependiendo del criterio de diagnóstico usado. El autismo ataca a los varones cuatro veces más que a las damas.
La pediatra neuróloga, Noris Moreno de Flagge, menciona como manifestaciones del autismo la incapacidad de lenguaje, de comunicación, de atender cuando los llaman por su nombre, los gestos estereotipados como el movimiento de sus manitas como un aleteo, el caminar en puntillas persistentemente, dar vueltas, mecerse y movimientos repetitivos como lavarse o tocarse las manos y se el aislamiento.
Destaca que hay niños con todos estos síntomas, mientras otros sólo tienen manifestaciones sutiles, por ello se clasifica en diferentes grados: el autismo típico, el autismo de alto funcionamiento o Asperger y el Trastorno Pervasivo del Desarrollo.
En el autismo típico, el niño presenta todas las manifestaciones floridas. No tiene lenguaje, no se queda quieto, es irritable, no acepta que lo toquen, que lo acaricien, se despierta durante la noche llorando, no duerme, tiene trastornos del sueño, los familiares no pueden salir con él, explica Flagge.
Los autistas de alto funcionamiento o Asperger poseen una inteligencia superior; un lenguaje sofisticado; hablan muy rápido y de un tema específicola mayoría de las veces, pero persisten con sus estereotipos y movimientos repetitivos. La especialista resalta que en todos los casos el denominador común es la dificultad para socializar.
Las manifestaciones en el Trastorno Pervasivo del Desarrollo son más sutiles, por ello son niños que funcionarán muy bien en su ambiente social de adultos si les dan tratamiento temprano, aseguró Flagge.
El autismo no tiene una sola causa. Flagge comenta que aunque muchos factores pueden causarlo, una gran parte son por factores hereditarios. Agrega que también hay que examinar las causas producto del embarazo y al momento del parto. Estudios de personas con autismo han hallado anormalidades en algunas regiones del cerebro.Flagge reconoce que todavía no se sabe, específicamente, en qué parte del cerebro se produce el trastorno en la comunicación.