Los martes y jueves, el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (INADEH), realiza pruebas médicas, sicológicas, de destrezas y eficacia en el campo, a quienes estén interesados en ser operarios de equipo pesado.
La evaluación se efectúa en tres niveles: operadores nuevos, operadores con experiencia en campo y los expertos en volquetes.
En Panamá hay pocas personas adiestradas en aeroevacuaciones.
Por ello, se le está dando un curso a los voluntarios y miembros de la Cruz Roja, para mantener un pie de fuerza entre 15 y 20 personas.
Lo que se pretende es capacitar a más personas para que puedan trabajar en el territorio nacional, sobre todo con empresas privadas que realizan este tipo de trabajo sin ningún control.
El perfil para recibir este entrenamiento es que sea técnico o asistente en urgencias médicas, porque ya poseen un conocimiento y manejan la terminología utilizada en estas labores.
El curso responde a las necesidades que han surgido en diferentes situaciones que han rodeado traslados de personas desde distintos puntos del país hacia la ciudad, sin el cuidado, control, ni el personal necesario.
El SAN realiza alrededor de unas 600 a 700 evacuaciones al año.
Es común, manifestó Nieto, que personas que no reciben respuesta médica en áreas apartadas sean transportadas a la ciudad capital, sobre todo patologías diversas, como traumas, y aquellas que atentan contra la vida de la persona.
La gran mayoría de las evacuaciones provienen de la provincia del Darién, seguido de Kuna Yala, Veraguas, Herrera, Chiriquí, Coclé y el Archipiélago de Las Perlas.
Existen años en que se trasladan más hombres que mujeres y viceversa.
El tripulante aeromédico es la persona que recibe la capacitación (aeromedicina) para efectuar los traslados y evacuaciones por aire.