La procuradora suplente, Mercedes Araúz de Grimaldo, aseguró ayer que es necesario investigar con detenimiento las pruebas entregadas por el contralor Alvin Weeden con relación a la posible comisión de hechos delictivos en contrato concedido a la empresa Ports Engineering Ports and Consultands (PECC); al tiempo que las sumarias por el supuesto complot para desprestigiar altas figuras del gobierno fue enviado a la fiscalía primera de circuito.
Araúz de Grimaldo alegó que el último día de su gestión, el contralor Weeden le remitió una serie de documentaciones , pero consideró que en este caso se debe investigar si realmente se cometió algún hecho delictivo.
El procurador general de la Nación, José Antonio Sossa, comisionó a la fiscalía primera de circuito que adelante las investigaciones por la supuesta existencia de un complot, denunciado por el contralor Alvin Weeden, para desprestigiar a altas figuras del gobierno.
Una fuente del Ministerio Público confirmó que Sossa decidió remitir estas sumarias a la fiscalía para que se realizaran las diligencias y establecer la posible participación de varias personas en el supuesto complot.
Sossa envió a la Corte el expediente de la denuncia presentada por el ex presidente Ernesto Pérez Balladares, contra Weeden por los presuntos delitos de extralimitación de funciones y abuso de autoridad, que se encuentra en el despacho del magistrado Adán Arnulfo Arjona, quien aún no ha determinado si devuelve el expediente al Ministerio Público, para adelantar las sumarias, o si se decide separar al contralor Weeden dentro de la denuncia presentada.