Nación

Pugna por puente marino


La Alcaldía de Panamá ordenó la suspensión temporal de la construcción del puente de acceso al Centro Comercial Multicentro que se construye en la avenida Balboa, por no contar con los permisos necesarios para llevar a cabo esta obra.
Ayer domingo, sorpresivamente, la empresa Luna Brillante rompió parte del barandal y la acera en la vía mencionada, donde procedió a realizar un relleno de piedra para construir el puente, amparados en una supuesta carta de autorización emitida por la Alcaldía capitalina.
Sin embargo, el alcalde Juan Carlos Navarro se apersonó al lugar y aseguró que la nota era un documento interno que firmó el director de servicios, Abraham Goty, dirigida a Isaías Bonilla, de obras y construcciones, donde se expresaba la consulta de no objeción para que la empresa pudiera actuar sobre propiedad municipal.
Señaló que este documento no es un permiso de autorización, pero que los representantes de la empresa lo utilizaban para llevar a cabo el relleno que cubría varios metros del área marina de la bahía, actuación que fue considerada por el alcalde Navarro como ilegal e irresponsable.
Advirtió que se aplicará una multa pecuniaria a la empresa por haber iniciado la obra sin los permisos correspondientes.
La empresa destruyó patrimonio municipal, a pesar que el pasado jueves, la Alcaldía negó el permiso para remover las palmeras, romper el barandal y la acera, manifestó Navarro.
Mientras que el corregidor de Calidonia, Guillermo Bazán, condujo a tres ingenieros y siete obreros para que rindieran declaración jurada y explicaran por qué se inició una construcción sin la aprobación de las autoridades.
La obra se había iniciado en medio de la protesta de un grupo de arquitectos que objeta la construcción, “por la falta de consulta ciudadana” para que la comunidad conozca la intención y efectos que puede generar al ecosistema.
No obstante, el representante legal de la empresa Luna Brillante, Roko Setka, sostuvo que no existe ilegalidad en los trabajos, ya que por el momento no requieren de los permisos de construcción.
Según explicó, la obra que se realiza es de relleno y que la utilización de terreno marino fue aprobada por la Autoridad Marítima de Panamá (AMP).
La obra se había iniciado en medio de la protesta de un grupo de arquitectos que objetaban la construcción por la falta de consulta ciudadana, para que la comunidad conociera los efectos que podría generar al ecosistema.
Sorpresivamente, ayer domingo, la empresa Luna Brillante inició el relleno del tramo marino, pese a que durante la semana pasada el proyecto fue objeto de fuertes cuestionamientos por los efectos que causaría al bloquear parte de la desembocadura del río Matasnillo.
Presuntamente el estudio de impacto ambiental presentado por la Consultoría Estudios y Diseños S.A. a la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), fue aprobado en la Categoría 1, algo que ha sido cuestionado por miembros del Colegio de Arquitectos quienes aseguran que debió ser analizado en Categoría 2.
El pasado jueves 31 de julio, El Panamá América ingresó a la página WEB de la ANAM y hasta esa fecha el estudio se encontraba en ajustes, sin embargo, ayer domingo 3 de agosto el ingreso a la página sobre los estudios de impacto ambiental fue restringido.
Ayer, cuando se llevaban a cabo los trabajos de relleno, el ingeniero Gilberto Delgado, encargado de la construcción, sostuvo que la empresa cuenta con todos los permisos para la obra, incluyendo la aprobación del estudio de impacto ambiental.
Dijo que la obra fue aprobada para realizarse los domingos y en horas nocturnas durante los días de semana y que en los planos se tiene especificado diseños sampeados con hormigón, para no afectar la desembocadura de las aguas del río Matasnillo.
También, aseguró, que en las vías de acceso y salida del multicentro existe un carril de desaceleración y uno adicional a los tres paños existentes, de cien metros lineales.
Esta versión es cuestionada por el arquitecto Alberto Arosemena, quien sostiene que este proyecto traerá implicaciones ambientales y del paisaje de la bahía, por que la circulación vial podría ser afectada por agregar un carril para que los autos abandonen las instalaciones del centro comercial.
Desde su punto de vista, en la perspectiva del diseño del paso vehicular no se contemplaron las corrientes marinas y el cuerpo de agua que baja por la corriente del río Matasnillo, que al chocarse con marea alta ocasionará mayor sedimentación, originando contaminación a la salud.
Para Arosemena fue una sorpresa el inicio de la obra, ya que esta semana tenían planeado iniciar algunos contactos para hacer una consulta ciudadana, lo que ve como una jugada de los impulsadores de la obra, adelantar el inicio para así evitar mayores cuestionamientos que lleven a la suspensión definitiva de la obra.
Mientras que el arquitecto Boris Aguilar predijo un “adiós a la bahía”, ya que con este proyecto ya son tres construcciones que se apropian de espacios marinos estatales en detrimento de su ecosistema.
El Colegio de Arquitectos hizo la denuncia de la intención de construir el puente a pesar de no contar con los permisos, lo que los obligó a actuar al margen de la ley.
El alcalde del distrito capital, Juan Carlos Navarro, señaló que “lejos de la realidad”, el municipio no ha autorizado ninguna construcción porque hasta la fecha se estudian los daños que pueden causar.
Dijo que los representantes de la obra no han identificado el número de aprobación de la ANAM, de la Autoridad Marítima de Panamá para llevar a cabo una obra como esta, además de que no tienen la caseta exigida antes de iniciar una obra.
Navarro dijo sentirse avergonzado y burlado por los proponentes de la obra y por las autoridades gubernamentales, por autorizar la obra.
“Cómo es posible que estos señores en contubernio con las autoridades gubernamentales atenten contra el derecho de los ciudadanos de tener una Avenida Balboa libre y al servicio de los usuarios”.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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