Desoyendo las voces autorizadas de los expertos y en la misma semana en que, paradójicamente, el PNUD presentó el informe sobre seguridad ciudadana en Centroamérica y Panamá, la bancada oficialista de la Asamblea decidió volver a aumentar las penas para ciertos delitos.
Espejismo.
Está más que comprobado científicamente que, el aumento de penas por sí solo, no produce ningún beneficio; de hecho, en Panamá las penas se han venido aumentando desde el año 2004 y los resultados en la práctica están a las luces de todo el mundo: mayores niveles de violencia.
Contradicción.
Pero, supongamos que a los honorables diputados les asiste la razón y el aumento de penas sí sirve para frenar los delitos. Si ello fuera así, no se entiende por qué las penas contra los delitos de corrupción se mantienen irrisorias y hasta han sido burdamente disminuidas.