La cifra de niños y niñas quemados por juegos pirotécnicos aumenta. Hoy es un día importante para celebrar y no para lamentar, ya que se termina el 2011 y empieza un nuevo año.
Salud.
Los padres son los responsables de las actuaciones de sus hijos. Un niño quemado representa una tragedia para toda la familia y la sociedad. Es su deber protegerlos a cada momento.
Fiesta.
Una fiesta como el Año Nuevo debe disfrutarse con cordura en cada rincón del país. La salud es lo más importante, sobre todo, cuando se trata de menores de edad.