Tanto sus familiares como amigos y conocidos no salen de la tristeza por la desaparición de "Carmen", como la conocían. Una y otra vez, durante las honras fúnebres, desfallecieron ante la impotencia y los recuerdos.
La iglesia Virgen del Carmen, ubicada en Juan Díaz desde tempranas horas se vio abarrotada. Todos apoyaban a la familia de la joven, de 43 años, pues lo que más lamentan es la forma en que dejó este mundo.
El hecho fatídico ocurrió el domingo, cuando Jaime Rolando Mayers, de 48 años, le propinó varias puñaladas.
Los familiares aseguran que Carmen no mantenía ninguna relación con Mayers y que él estaba obsesionado con ella.
Sin embargo, versiones extraoficiales hablan de que la causa pudiera ser un litigio de tierra.
Los hijos de Carlos y Aura, lloraban sin consuelo, estaban visiblemente afectados.
Aura era calmada con palabras y abrazos de consuelo de sus familiares, quienes trataban de darle fuerza y apoyo para que se mantuviera firme.
Pero, el dolor que vivía la joven era tan grande que las muestras de solidaridad no pudieron evitar que a cada momento, con gritos desgarradores, llorara amargamente la partida de su querida madre.
Ahogada en el llanto se escuchaba decir "mamita, se me fue mi mamita, Dios me la quitó". En un momento Aura no pudo más con su dolor, se desmayó y tuvo que ser sacada de la iglesia por sus parientes.
La comadre de Carmen, quien prefirió reserva, expresó: "mi comadre no debió morir así, ella no se le merecía".
Al preguntarle desde cuándo la conocía, con una mirada nostálgica nos respondió: "la conozco de toda la vida.. ella era mi hermana, mi confidente".
Siete mujeres son maltratadas a diario por sus parejas, es decir, unas 225 por mes.
Este año se han duplicado las denuncias de violencia doméstica con relación al año pasado que se presentaron 506.
En la violencia intrafamiliar, el 75% de las víctimas son mujeres.