El sismo con magnitud de 6,0 grados que estremeció los rascacielos de Panamá durantela madrugada del sábado provocó pánico y afectaciones mínimas, pero no dejó víctimas, informaron las autoridades.
¿Qué debe hacer usted en caso de emergencias?
- La primerísima recomendación -como ante toda emergencia- es mantener la calma.
- Si ha sido un movimiento de importancia, se aconseja cortar la luz y el gas.
- Evitar el uso del teléfono.
- Evitar el empleo de ascensores.
- No salir en vehículos salvo en casos de extrema necesidad.
- Poner en el suelo artefactos peligrosos, pues es posible que continúen las réplicas.
- En general, se aconseja no escapar al exterior de las viviendas para evitar los peligros que implica la caída de tejas, postes y otros.
- En el interior de la casa, se debe buscar protección en el sitio que menos peligro ofrezca, alejado de muebles altos y pesados.
Para asignar un grado de intensidad se emplea la escala Mercalli modificada, la cual emplea números romanos, del I al XII.
ESCALA DE MERCALLI MODIFICADA
I. Temblor registrado por los sismógrafos, pero imperceptible para el ser humano.
II. Temblor advertido por pocas personas y sobre todo en pisos altos de las construcciones.
III. Temblor advertido por algunas personas en el interior de las viviendas: vibración de cristales y balanceo de objetos.
IV. Sacudida sentida por pocas personas al aire libre, pero por muchas en el interior de las casas; la vajilla vibra, crujen suelos y techos como cuando un camión muy cargado pasa por una calle adoquinada.
V. Sacudida advertida por toda la población de una localidad; se despiertan muchas de las personas que duermen; proyección de líquidos, amplio balanceo de objetos colgados, desplazamiento de objetos pequeños, tintineo de campanillas.
VI. Se despiertan todos los que duermen; personas asustadas salen de las casas; tintineo general de las campanillas; oscilación de lámparas; los relojes de pared se detienen; estremecimiento visible de los árboles; caída de libros y objetos de las estanterías o de muebles; en las casas mal construidas los revoques se agrietan y caen trozos de plafond.
VII. Miedo general sin que se produzcan daños en los edificios bien construidos; tañido de las campanas en las iglesias; grietas en algunos edificios; caída de chimeneas en mal estado que pueden llegar a causar daños en los tejados; roturas de cristales; se remueve el asiento de los estanques o encharcamientos y se producen olas en los mismos; hay variación en el nivel y en el caudal de los manantiales; desmoronamiento en las orillas de los ríos y fisuras en las carreteras; las casas de madera y de ramaje entrelazado, sobre todo en las regiones tropicales, normalmente permanecen intactas.
VIII. Miedo general y pánico. Grandes hendiduras en las buenas construcciones ; se desgajan ramas de los árboles; los muebles se desplazan y caen, se producen daños en las lámparas; aparecen fisuras de algunos centímetros en la tierra; se enturbia el agua de los lagos; pueden formarse nuevos lagos; desaparecer o aparecer manantiales y modificarse varias veces su nivel y su caudal. Los campanarios de las iglesias y las chimeneas de las fábricas sufren los mayores daños y caen rocas de lo alto de las montañas; se hace difícil la conducción de automóviles; las estatuas giran sobre su pedestal o caen.
IX. Pánico general. Destrucción parcial o total del 50% de los edificios aproximadamente; los muebles y objetos de las casa sufren numerosos daños y los animales huye; caen monumentos y estatuas; daños en los depósitos; rotura parcial de las conducciones subterráneas.
X. Destrucción de la mayor parte de los edificios de piedra; los edificios resistentes de madera y los puentes sufren daños destruyéndose algunos; se rompen las conducciones de agua, de gas o de combustible; se producen grietas en las calles; se forman fisuras en los terrenos blandos; hay desprendimientos de tierras en las pendientes y en las orillas de los ríos y lagos; el agua de estos es proyectada contra las orillas.
XI. No queda nada de los edificios de piedra; las construcciones resistentes de madera y de ramaje sólo resisten en casos aislados; se derrumban hasta los puentes mejor construidos; se tuercen las vías del ferrocarril, se abren los diques, las cortines de las presas se llegan a romper.
XII. No queda nada de lo construido por el hombre; se producen verdaderos cambios en la topografía; se presentan fallas, dislocaciones horizontales importantes, desmoronamientos de montañas, formación de lagos, de cursos de agua, etc.¨