PA. Dos temas han surgido casi coincidentalmente: el del Cemis y el de su supuesta participación económica en concesiones de juegos de azar que usted otorgó. ¿A qué acredita esta situación?
EPB. Lo del Cemis se dio porque yo le entregué la información a las autoridades competentes y eso de alguna forma logró filtrarse a los diferentes medios de comunicación social y salió publicado. Entiendo incluso que están en youtube (los vídeos), que no sé quién los subió, pero bueno, lo que sí es cierto es que se oye muy mal el audio, es que la grabación no es buena. Sin embargo, la médula de lo que se dice allí es lo importante y fue la diferencia para que el caso no se cerrara. Lo hice porque pienso que el caso debe abrirse e investigarse, porque en la medida en que perdamos la confianza hacia las instancias democráticas del país, vamos hacia temas totalitarios... yo sí tengo sospecha de quién ha sacado todo este tema de los casinos.
PA. ¿Quién?
EPB. Creo que son dos intereses que se han aliado, pero eso lo conversamos un poquito después. Vi a la procuradora ayer en un programa de Canal 4, y la procuradora a pregunta que le hacía Blandón (José Isabel) decía que los tiempos son diferentes, eso es verdad, pero el diario La Prensa parte de un supuesto falso de que yo soy accionista de los casinos que se dieron, primero mediante una autorización y después mediante una concesión ganada en licitación pública. Fíjate que todavía el día de hoy, cuando las autoridades exigen que demuestren quiénes son los accionistas finales, el diario La Prensa se refiere a los accionistas finales como los supuestos accionistas. Y ahí se han cometido una serie de errores que vamos a ver a su debido momento. Eso se mezcla un poco con la política local, cuando vi a Martinelli decir que había que eliminar las salas de juego o los juegos de los casinos que hay en áreas populares que le robaban la plata al pueblo, esa es una posición entendible de parte de él, si no fuera él socio de casinos, como en efecto lo es.
PA. ¿De cuál casino, el Fiesta?
EPB. El accionista principal se llama Thunderbird y el señor este es socio de Tunderbird. Entonces pareciera, yo no me atrevo a asegurarlo, porque soy muy respetuoso, pareciera que hubiera un marcado interés en hacerle daño en este caso a la competencia, que no soy yo, a los dueños de Cirsa. No son tanto motivos supuestamente altruistas, si fuera tan altruista yo diría, por ejemplo, que la venta de licores en los barrios populares es tan mala o peor que las salas de juego. ¿Por qué no nos dice si es o no dueño o socio de los casinos del grupo de Thunderbird? Ahí hay un elemento politiquero, una farsa montada sobre la cual él se ha montado y desde luego está alguna información que tiene que haber salido de fuentes gubernamentales.
PA. ¿De éste o del anterior gobierno?
EPB. Yo no me atrevo a señalar a ninguno de los dos, posiblemente de los dos, pero no me atrevo a señalarlos, porque no tengo las pruebas concretas y si las tuviera, no te las quiero decir. Fíjate, da la impresión de que fuera la UAF (Unidad de Análisis Financiera), la que tiene acceso al movimiento de diferentes cuentas corrientes y que el método que se había establecido, acuérdese que la UAF se estableció durante mi administración, era para perseguir delitos financieros cuando había una sospecha de ilícito, no porque ahora a mí me interesa conocer la cuenta corriente del Presidente del diario La Prensa o la tuya. Tiene que haber una sospecha fundada para que la UAF pueda, y además necesita una autorización del Presidente de la República. Me cuentan, eso sí no lo sé, pero me dicen funcionarios que han trabajado en la UAF, que la UAF tiene acceso es al movimiento, no a la copia de los cheques, o sea que tuvo que haber habido una instancia posterior o una instancia interna mayor o ambas cosas, yo no sé. En los bancos están muy preocuopados, porque si ha salido de ellos, saben que están expuestos a una seria sanción. Lo que más me llama la atención es que la Procuradora le dice al diario La Prensa, oiga enséñeme los documentos y esta gente la mandó a pasear con una arrogancia inusitada.
PA. ¿Esta información pudo haberse filtrado de parte de allegados al gobierno de Torrijos?
EPB. Mire para que él (Torrijos) hubiese tenido esa información tuvo que habérsela ordenado a alguien, a la UAF o a los organismos de seguridad del Estado, y en ambos casos tuvo que haber una orden judicial para entrar a revisar cuentas corrientes y pareciera que no la hubiera.
PA. Y si no hubiera, ¿de qué estamos hablando?
EPB. De varias cosas, en caso de que fuera Torrijos estaríamos hablando de sustracción de documentos públicos y de la violación de la privacidad de un ciudadano, abuso de poder y todo lo demás que esto implique. Y si fuera un banco, te reitero que lo dudo muchísimo, estamos hablando de violación del secreto bancario, de la relación entre cliente y el banco.
PA. Dijo que dos poderes se aliaron en su contra, uno, según usted dice, parece ser Martinelli, y quién puede ser el otro?
EPB. Puede ser Martinelli, no nos expongamos a una demanda de calumnia, el otro podría ser Martín.
PA. ¿Por qué?
EPB. Porque la única otra fuente de alguna de esta información tuvo que haber sido las entidades estatales. Yo tengo serias dudas de eso, porque el periodista que escribió hace demasiado énfasis en que le ha tomado tres meses la investigación, como para ubicar la responsabilidad en el gobierno anterior.
PA. Martinelli prometió en campaña que su gobierno investigaría cualquier acto de corrupción, sin importar que fueran ex presidentes, ¿usted cree que en Panamá hay condiciones para que pase lo de Costa Rica, en donde ex presidentes han ido a prisión, cree que usted o Torrijos puedan verse involucrados en una situación como esta?EPB. Yo te puedo contestar por el caso mío, si yo hubiera cometido algún acto contra la ley, ilegal, ilegítimo, por supuesto, pero evidentemente no es así. En el caso famoso este de los casinos, ya hubo una demanda previa en el año 2003 ó 2005, una cosa así, que investigó, da la casualidad, el propio Ministerio Público actual, que lo llevó a un juicio y fue sobreseída la empresa esa que recibió la autorización para las máquinas tipo B, Lucky Games. Si todo se ha hecho de acuerdo a la ley y no hay ningún punto de la ley que establezca que porque sea una persona conocida por el mandatario o pariente del mandatario no puede tener derecho a tener un contrato con el Estado si cumple con las leyes. De manera, que por mí pueden seguir investigando hasta el final del mundo, yo no tengo ningún problema, yo no sé el caso del señor Torrijos. Pero déjame decirte otra tercera cosa, no es Martinelli el que puede meter preso o no meter preso a nadie, le toca a otro organismo del Estado. Si ese señor sigue actuando como lo hemos visto, es un dictadorcito democrático electo. Él tiene que empezar a respetar la separación de los poderes de este país.
PA. ¿Usted tiene alguna diferencia personal con el presidente Martinelli?
EPB. Que yo sepa, no, pero parece que le agrada meterse conmigo, no, porque, créame que en lo personal, no, en lo político muchas, y en su momento, cuando nosotros recompongamos el partido, le haremos frente políticamente al presidente Martinelli, como no.
PA. Hay quienes comparan el tema de los casinos con el de PECC, el contrato de faros y boyas que se dio en su administración y que el contralor Alvin Weeden afirmaba mantenía vínculos con usted.
EPB. Otra historia montada por el diario La Prensa que ahí sí tengo enemigos personales. Y que por supuesto el caso fue cerrado, ahora pretenden que se vuelva a abrir, por mí que lo abran cien veces. En ambos casos, no interviene el Presidente de la República, en un caso es la Junta Directiva de la Autoridad Marítima que tiene autoridad legal para hacerlo y en el otro caso, la Junta de Control de Juegos, que no integra el Presidente de la República, pero los señores del diario La Prensa que me tienen una animadversión muy personal, empezando por el señor Einsenmann (Roberto), quieren de todas formas ventilar el tema.
PA. En el tema de los casinos, ¿usted reconoce que algún momento recibió dinero de esta actividad?
EPB. No, no.
PA. ¿Ni un centavo?, ¿entonces cómo explica que cheques fueran a parar a sociedades anónimas con las cuales usted tiene relación?
EPB. El dueño de una sociedad anónima es quien tenga las acciones, yo no las tengo. El hecho de que yo firme en una sociedad anónima y mi secretaria también, no nos hace dueños de la sociedad anónima, es absurdo, de manera que para poder asegurar que los dineros fueron para mí, Ernesto Pérez Balladares, hay que probarlo, tú no puedes suponerlo, y ese es el supuesto falso de toda la trama de La Prensa. Dicho eso, para hablar de ese tema tiene que partir de la suposición de la existencia de un delito... no se cometió ningún delito. Yo he dicho desde el primer día y lo reitero y lo sigo diciendo, todo eso fue hecho dentro de la normativa jurídica que establecen las leyes de la República.
PA. ¿A pesar de que fueran parientes y allegados suyos los beneficiados?
EPB. No hay ninguna ley que te prohíba hacerlo, el funcionario público puede hacer lo que le está permitido por la ley y sería absurdo, por ejemplo, suponer que en este país, en donde todos somos o conocidos o parientes, haya una ley que te diga que ahora resulta ser que los parientes del presidente de turno no pueden hacer un negocio con alguna dependencia del Gobierno y a pesar de que cumpla con todos los requisitos de la ley. Es tan absurdo como decir, como le dije a la Fiscalía, que ahora la licitación para la ampliación del Canal que se ganó un consorcio está viciada porque una de las empresas, la panameña, tiene como pariente al Administrador del Canal (Alberto Alemán), que él renunció ya. O sea, es absurdo y el contrasentido también es absurdo, decir que solo se pueden dar concesiones a desconocidos y enemigos. Es el morbo, eso es lo que es.
PA. ¿Y esos cheques por qué fueron a parar a esas sociedades anónimas?
EPB. Esas son relaciones intrafamiliares que yo no tengo por qué divulgar, lo que yo haga con mis hijas y con mis yernos es un tema mío y de mi familia, yo no tengo por qué, a menos que haya una orden judicial. Por supuesto que si la hay, la doy, pero eso sería lo mismo que si yo le preguntara la vida personal y particular de cualquier otra persona. No hay sentido de que se trate de investigar algo en donde no hay delito y que se producen unos cheques que ni siquiera son girados por mí.