A diario son muchos los vecinos que se quejan por este tipo de situaciones que incomodan, ya que aunque no se les puede prohibir tener mascotas, se les pide que por favor no los lleven a hacer sus necesidades en casas ajenas.
Esther Joseph, residente de Villa Lucre, nos cuenta que forma parte del comité de Mujeres de la Barriada y la misma ha recibido innumerables quejas por situaciones como éstas.
Las personas no saben qué hacer con algunos vecinos que no respetan las casas ajenas. "Hay algunos que no tienen mascotas y es como si la tuvieran porque recogen excremento de mascotas ajenas", indicó.
El Decreto No.285 del 10 de Julio de 1997, señala que queda terminantemente prohibido utilizar los parques, plazas, isletas, aceras y otras áreas verdes públicas para que las mascotas defequen o hagan otras necesidades fisiológicas que produzcan malos olores y que atenten contra la salud pública y el ambiente.
Existen multas para este tipo de situaciones que van desde 10 a 100 balboas o arresto equivalente, por lo que desde ahora piénselo tres veces antes de sacar a su mascota. Para bien de la comunidad donde reside, aparte un lugar de su casa para que su mascota realice sus necesidades con el fin de no molestar a sus vecinos.
Las mascotas pueden transmitir enfermedades infecciosas y la vía de contagio es, en la mayoría de las ocasiones, muy simple y muy fácil de que ocurra.
Los principales focos de contagio son los parques y calles, lugares abiertos que suelen estar llenos de excrementos de perros, y en donde niños y mayores juegan y se relacionan con estos animales y el ambiente que les rodea.