COMUNIDADES DEL distrito de San Miguelito como lo son Torrijos Carter, Cerro Batea y Mano de Piedra figuran entre las áreas más peligrosas por los constantes robos y los hechos de violencia.
Elías Mendoza, un residente del distrito, opinó que gran parte de las dificultades por la que atraviesan esas comunidades es la falta de vigilancia de las autoridades policiales. "En estas comunidades no llega la Policía, la que está donde no debería estar", se quejó.
Mendoza consideró que es considerable el número de policías que cada año se gradúan de la academia, pero en los barrios populares, donde más se necesita y hay más problemas, no se obtiene una vigilancia adecuada o responsable para hacerle frente a la criminalidad.
"La policía, como institución, debe poner más de su parte, porque pienso que este año ha trabajado bastante, pero aun así, creo que le hace falta mejorar en materia de vigilancia", dijo Mendoza.
César Augusto Tesis, un buhonero del sector de la Central, considera positiva la acción de vigilancia de la Policía en la ciudad, pero se mostró preocupado por los niveles alarmantes de delitos que se cometen en sectores apartados de la capital.
" Ahora lo que se debe contrarrestar es las olas de robos que se producen en otros lugares de la ciudad, donde los amigo de lo ajeno hacen de las suyas y se introducen en las casas", dijo Tesis.
En el año de 1996, en la ciudad de Panamá, hubo cerca de 16,412 detenidos. Nueve o diez años después, en el 2004, los detenidos alcanzaban la cifra de 11,925, demostrando, en apariencia, que hubo un descenso.
Quejas por falta de vigilancia
Para los ciudadanos la criminalidad aumenta en la ciudad.