El viceministro de Economíax, Domingo Latorraca, advirtió ayer que si "quiebra" el Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (PIVM) será un problema para todos los panameños no sólo para la Caja de Seguro Social (CSS).
Latorraca rechazó las críticas que han hecho algunos empresarios sobre el aporte dado por el Gobierno Nacional para la creación de un fideicomiso a favor del PIVM, el cual se constituirá de las acciones que mantiene el Estado en las empresas privatizadas.
Según estimaciones, las acciones del Estado en las empresas privatizadas oscilan en los B/.150 millones, aproximadamente.
De acuerdo con Latorraca, el Gobierno está proponiendo que se cree un fideicomiso y que se deposite en el mismo el rendimiento de las acciones que es el aporte que hace el Estado al PIVM.
Argumentó que si "quiebra" el PIVM será un problema nacional, porque todos aspiran a contar con una jubilación cuando llegue el momento.
El fideicomiso estará integrado por las acciones de las empresas privatizadas, tanto la telefónica Cable & Wireless como las de generación y distribución de energía eléctrica.
También se incluirán los ingresos que se generan de estas acciones, los cuales serán incorporados a las reservas del PIVM y administrados por el Estado en su totalidad.
En la eventualidad que el Estado decidiera vender la totalidad o una porción de estas acciones, el producto de la venta se mantendría en el fideicomiso y sería invertido en instrumentos financieros cuyo rendimiento se incorporaría a las reservas del mencionado programa como un ingreso.
El sacrificio que pretende realizar el Gobierno en beneficio de la CSS requerirá recortes presupuestarios del Estado en las próximas vigencias fiscales, al no contar ya con estos recursos para el Presupuesto Nacional.
Las estimaciones de la Organización Internacional de Trabajo estiman que el déficit actuarial del IVM alcanzará los B/.2 mil 500 millones en el 2005.
El tercer componente que entrará en la fase de competencia es el renglón de las llamadas de larga distancia nacional, y la misma se generará en las áreas de mayor tráfico.
Arroyo explicó que el último servicio en ingresar al mercado de apertura en la telefonía es el residencial, porque se requiere de infraestructuras llegando a cada hogar, generándose cambios sustanciales.
Durante noviembre y diciembre del presente año el Ente Regulador de los Servicios Público iniciará una campaña para darle a conocer a los usuarios los cambios que se realizarán el próximo año en el mercado telefónico.