El proceso contra la empresa española Rafter Internacional debe continuar, pese a su reciente declaración de quiebra, manifestó el fiscal Superior Especial Dimas Guevara.
El funcionario de instrucción señaló que el caso está en desarrollo por lo que esa empresa debe responder por la venta de la glicerina contaminada con dietilene glycol.
Guevara indicó que se ha solicitado a las autoridades españolas que se permita el traslado de la gerente de Rafter Internacional para que comparezca en Panamá por este caso.
Esa empresa es la señalada de vender ese insumo adulterado al Grupo Medicom de Panamá, que la remitió a la Caja de Seguro Social, en cuyo laboratorio se elaboraron los medicamentos que han cobrado la vida de cientos de personas, desde el año 2006 hasta la fecha.