Los asesinatos con saña, atrocidad, premeditación contra mujeres, embarazadas e infantes podrían tener una pena máxima de 35 años de prisión.
La severa medida es parte de la propuesta que presentará al Ejecutivo la Comisión Codificadora de Reformas al Código Penal y Código Procesal Penal.
Además, establece agravantes para asesinatos producto del narcotráfico y de pandillas.
Para los conductores del servicio público y licencia profesional que incurran en el homicidio culposo, la pena agravada será de 3 a 6 años.
El delito de terrorismo aumentará a 25 años de cárcel; contra la Seguridad del Canal de Panamá, de 20 a 30 años; de 5 a 10 años la retención indebida de cuotas obrero patronales.