Juan Antonio Daniel, rector del Instituto Nacional, cree que los jóvenes salen a las calles por convencidos de que con violencia o medidas de presión van a lograr sus objetivos.
Pero, les deja claro que "exponiendo sus quejas a través del diálogo y la concertación serían más aplaudidos".
Lo que falta, a su juicio, es orientación para hacerlos desistir de esa forma de protesta.
Antes de que la pregunta surja, Daniel aclara que hay "ciertos elementos extraños que los inducen a hacer cosas indebidas", dejando entrever la posibilidad de infiltrados o de agentes externos detrás de estas manifestaciones.
Al mismo tiempo, agrega que se está trabajando en rescatar a los estudiantes para que se encarrilen y lleguen a los caminos que todos están esperando.
Su mensaje es que siempre hay que mantener el diálogo y llegar con él, hasta las últimas instancias.
Cuando se observan estudiantes de distintos planteles oficiales tomándose las calles, a más de uno les nace preguntarse ¿por qué los de escuelas particulares adoptan otros mecanismos de discusión?
En el Instituto Justo Arosemena (IJA) ha resultado el sistema de "puertas abiertas".
La profesora Raquel Anayansi Filós aclaró que no se trata de "una dictadura", pues se debe respetar el derecho de los muchachos de quejarse.
"Funcionamos con un autogobierno". Eso se define como la designación de estudiantes - asistentes de la dirección, quienes sirven como mediadores entre los alumnos y las autoridades.
Quienes pertenecen a este grupo, poseen buena conducta, excelentes calificaciones y curiosamente son elegidos por sus compañeros. A través de ellos llegan las quejas.
El ministro de Educación, Miguel Ángel Cañizalez, advirtió que ordenará el cierre de todos los centros educativos, donde se susciten actos vandálicos.
A través de un comunicado, el titular del MEDUCA, señala que los estudiantes tiene el derecho de expresar sus ideas y protestar, pero sin afectar a terceros o causar daños a la propiedad privada.
Agregó que "será inflexible al aplicar la ley", e hizo un llamado a los padres de familia "para que estén atentos a los que hacen sus hijos".
Pidió a los progenitores de los alumnos que conversen con los jóvenes y los aconsejen para que no participen de hechos que atenten contra la paz ciudadana y pongan en peligro el año escolar, que debe terminar en diciembre próximo.
Doris Rosas de Mata conoce bien el tema educativo. Vivió en carne propia "lo difícil que es el sistema", tal como contó a Panamá América.
Asegura que la comunicación era su estrategia. En ese proceso involucraba a la comunidad, los docentes y claro está, los estudiantes. Aunque en principio se mostró reacia hablar por asuntos de ética, más tarde atribuyó los recientes sucesos a la "crisis moral, económica y de institucionalidad que vive nuestro país".