Cuando recibes la invitación a esta "celebración" lo primero que te preguntas es, ¿cómo un adulto responsable puede celebrarle los quinceaños a su hija y en ese mismo evento festejar su concepción?.
El agasajo te deja atónito, te piden que no faltes y que tus muestras de afecto sean en efectivo, pero, cuando lees el reverso te quedas aún más pasmado.
El texto te abre los ojos y te da a conocer que cada 45 minutos, una adolescente queda embarazada en Panamá.
Las invitaciones son una iniciativa de la Asociación Panameña para el Planeamiento de la Familia (Aplafa), que pidió a los "invitados" no ignorar esta cifra y pronunciarse en redes sociales sobre la necesidad de la educación sexual en el país, con el #QuinceShowerNO #EdSexualSI.
Cada tarjeta cuenta la historia de jóvenes reales, con nombres ficticios que pasaron de ser niñas a adultas de inmediato.
Entre los casos se encuentra el de "Lisbeth", que desde pequeña soñó con la idea de tener un príncipe valiente y amable a su lado, y eso fue lo que sintió cuando conoció a "Néstor".
"Tuvieron sexo varias veces hasta que él descubrió que estaba embarazada y fue el fin de la historia", narra el texto de Aplafa.
Las invitaciones se repartieron en medio de un debate que mantiene al país dividido: la educación sexual.
Recientemente, un grupo a favor de la educación sexual en el país asistió a la instalación de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional (AN) con pancartas exigiendo que el tema sea debatido.