El "racismo institucional" es una herencia de la esclavitud africana que continúa en vigor en Centroamérica, según expertos en el tema.
La tarea de erradicar el "racismo institucional" es un proceso lento, ya que las sociedades "no permanecen impermeables en el proceso intercultural de cambio", explicó Pulido Ritter, poeta, escritor y educador panameño.
"El racismo es una práctica cotidiana de las instituciones de Centroamérica, (que no comprenden) que sus formas de funcionamiento promueven y solidifican estructuras racistas", afirmó Luis Pulido Ritter.
Pulido indicó que solo en las oficinas de migración, "vemos a un chico negro en la frontera, le preguntamos más a él que a otro", y todo por "los prejuicios" que trae consigo ser de piel oscura, señaló.
Eso a pesar de que uno de cada cinco centroamericanos (el 19,92 %) es afrodescendiente, según datos del Programa de Cooperación con Afrodescendientes 2016, de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
"Lo negro se ha socializado y establecido como una condición que dejó la esclavitud", agregó.
En abril pasado un grupo de expertos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) reunido en Panamá resaltó que los prejuicios contra los afrodescendientes en la región se evidencian en los textos escolares, ya que no muestran su verdadera historia.
Otros especialistas discutieron sobre el tema durante el VI Congreso Centroamericano sobre estudios Culturales, organizado por el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA), en la Universidad Centroamericana (UCA).