Efectos
- Ozono
- Esta capa absorbe la mayoría de la radiación UV, la que varía según la época del año y los cambios climáticos. Esta absorción ha disminuido a medida que la capa de ozono se ha ido reduciendo por la emisión industrial de sustancias que destruyen el ozono.
- Clima
- Las nubes reducen, pero no eliminan el nivel de radiación, por lo que en un día nublado, y aunque no haga mucho calor, se pueden sufrir quemaduras, aumentar el riesgo de cáncer de piel y daños a la vista a largo plazo.
- Luz reflejada
- La nieve, la arena, la hierba y el agua pueden reflejar gran parte de la radiación que reciben, aun en condiciones de sombra, debido a la reflexión.
Investigaciones realizadas por el Laboratorio de Física de la Atmósfera de la Universidad de Panamá desde 1998 a la fecha indican que los índices son de altos a extremos. Esto significa que una persona que esté expuesta al sol entre 9 y 13 minutos sufrirá enrojecimiento de la piel. (Ver cuadro)
Alfonso Pino, director de este laboratorio, aseguró que a medida que transcurra la estación seca y se acerque marzo, los índices irán creciendo, lo que representa que el tiempo de exposición al sol después de las 10:00 a.m. debe evitarse.
Los valores más altos se darán entre marzo y abril, que es cuando se registran índices de 13 dosis eritémicas.
Hay que tomar conciencia y conocer el riesgo de exponerse a determinadas horas de la mañana cuando ya los índices están en la categoría de altos y más en el verano que será prolongado e intenso con poca nubosidad y cielo despejado, por lo que se registrarán temperaturas elevadas y, por ende, índices y dosis altas de radiación.
"En los sitios que estamos monitoreando va a ser un verano prolongado e intenso", en referencia a lo que revelan las tres estaciones de monitoreo que tienen en David, Santiago y la ciudad de Panamá.
Citó como ejemplo que en Panamá se han registrado índices récord de 14 hasta 18, como el 15 de abril de 2008 que arrojó un índice de 14, y si una persona tomó sol entre las 10:00 a.m. y las 3:00 p.m., sufrió quemaduras muy graves.
De 1997 a 2005, los índices promedio de enero a febrero han sido de 11, subiendo en marzo a 12.
El especialista advirtió que cuando no hay nubes, mayor es el riesgo porque en los trópicos el espesor de la capa de ozono, que absorbe la radiación ultravioleta, es menor y las columnas de nubes actúan como una barrera protectora.