Después de un día y una noche de pequeños forcejeos, los 33 jefes de Estado y Gobierno consensuaron un documento que es poco más que un saludo a la bandera, aplaude los esfuerzos para lograr un desarrollo más equitativo y condena al terrorismo, la corrupción y el crimen internacional.
El presidente mexicano Vicente Fox, el anfitrión de la Cumbre Extraordinaria de las Américas, leyó la "Declaración de Nuevo León", en la reunión de clausura.
Fox, refiriéndose a los compromisos del documento de 50 párrafos, lo proclamó como "un compromiso ineludible", aunque otros mandatarios, sin quitarle mérito, reconocieron "es más de lo mismo" que los gobiernos americanos vienen considerando desde su primera Cumbre de las Américas realizada en Miami en diciembre de 1994.
"La declaración contiene los temas centrales de la gobernabilidad, crecimiento económico y desarrollo social, fortalecimiento del sistema judicial -el ´road map´ que nos impusimos en Miami", declaró Jorge Batlle Ibáñez, presidente de Uruguay, a este periódico.
Aunque Estados Unidos no logró su propósito inicial de que se apliquen sanciones a gobiernos y funcionarios acusados de corrupción, la conferencia acordó condenar a éstos públicamente, cosa que en años anteriores hubiera sido denunciada como una amenaza a la soberanía de los países.
Los presidentes y jefes de Gobierno aceptaron "negar (en sus países) acogida a funcionarios corruptos, a quienes los corrompen y a sus bienes, y a cooperar en su extradición", en cumplimiento de leyes internacionales y nacionales.
Las gestiones entre los mandatarios para finiquitar el documento final se realizaron sin mayores roces. Estados Unidos insistió en mantener la fecha del año 2005 como meta para el lanzamiento del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) con los 34 países de la Organización de Estados Americanos (OEA), con excepción de Cuba.
La inclusión del ALCA fue una victoria de Estados Unidos sobre las objeciones de Brasil -no muy enfáticas, por cierto- tomando en cuenta que los gobiernos de Inacio Lula da Silva y del argentino Néstor Kirchner consideraron que el enfoque esencial de esta conferencia fue el desarrollo humano y social, pues el enfoque económico debe ser abordado a fondo en la próxima cumbre a realizarse en el 2005 en Buenos Aires.
En la declaración final se ratificó "en los plazos previstos" las negociaciones, sin especificar la fecha del 1 de enero de 2005 como quería Washington.
"Apoyamos el acuerdo (...) sobre la estructura y el calendario adoptado para la conclusión de las negociaciones para el ALCA...", señala el documento firmado ayer. También se acogen los avances logrados hasta la fecha y destacan los resultados de la reunión ministerial celebrada en noviembre pasado en Miami. Lea en la página A2, "Declaración final de la Cumbre de las Américas".