Se trata de grupos que controlan los precursores, la producción, la distribución, así como las rutas y los bienes que serán puestos a nombre de terceras personas.
En el caso de la organización del narcotraficante colombiano, Pablo Rayo Montaño, según el informe que dio la Fiscalía de Drogas, los lugartenientes o especialistas eran Alberto Torres Martínez; su esposa y socia, Sonia Marín Mosquera Sánchez y Jaime Micolta, el jefe de las operaciones marítimas. Dos de ellos no han sido ubicados aún por la Policía.
Estas personas eran quienes escogían a nombre de quienes iban a estar las propiedades y bienes del "capo" mayor; eran quienes daban la cara ante los negocios.
Para las autoridades antidrogas, una red de traficantes es una especie de oficinas donde trabajan, sin conocerse, cientos de personas. Investigaciones de Narcóticos revelan que en el proceso de producción de la droga se mueven proveedores de semilla, cultivadores, campesinos que cultivan la droga, cocineros, empacadores, transportadores y vigilantes.
Y es que una persona que trabaja como cocinero jamás conocerá a uno que labora en la oficina de contabilidad. Esto asegura al narcotraficante que su organización está protegida frente a las traiciones, que tan a menudo se dan en el mundo de la narcomafia.
Otros de los asesores ayudan a la organización a comprar las armas, les consiguen los elementos para procesar la coca y hasta las mujeres. Son asesores para todo, desde conseguir mujeres para una parranda, hasta comprar propiedades en otros países.
Revela el informe antinarcóticos, al que tuvo acceso el Panamá América, que estas redes tienen colaboradores financieros y administrativos que se encargan de que a la gente de la producción no le falte nada, de cobrar y de pagar los envíos de la droga. Luego están los que dominan las rutas terrestres, aéreas y marítimas.
Hacen mención a los colaboradores que lavan el dinero y manejan las inversiones lícitas, más conocidos como testaferros. Igualmente los contables, abogados, contrabandistas, pilotos, asesores financieros y, por último, está el grupo de escoltas especializados y sicarios
La Fiscalía Primera de Drogas mantiene tres expedientes sobre la organización de Rayo, compuestos por las operaciones Esteros y Tranca que forman a su vez la operación Buenaventura. Estos expedientes mantienen alertas internacionales de "narcos" vinculados a estos casos, reveló ayer el fiscal Patricio Candanedo.
Dijo que en la investigación no se busca probar si con este dinero ilícito se pagó o no campañas políticas en Panamá, sino acabar con el flagelo de la droga en nuestro país.
Sobre Torres y su esposa, así como de los demás sujetos vinculados en este hecho, existen suficientes pruebas que los relacionan directamente a la organización de narcotraficantes.
Candanedo reveló que las personas que aparecen vinculadas guardan relación con el trabajo que llevaron a cabo las autoridades de Estados Unidos, Brasil y Colombia en la Operación Océanos Gemelos.
Para la Fiscalía de Drogas, la Operación Océanos Gemelos, es un caso complejo.
El futbolista colombiano, Freddy Rincón, deberá justificar con documentos la inversión de 1 millón de dólares en el terreno de Nautipesca.
La Fiscalía ha avanzado en un 70% este caso.