Un rayo que afectó en la tarde de ayer una línea de la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA), dejó sin fluido eléctrico a gran parte de los usuarios del país, y sin agua potable momentáneamente a varias comunidades que se abastecen con la Planta Potabilizadora de Chilibre.
El apagón, que duró menos de 25 minutos, se produjo tras impactar un rayo en la línea de transmisión entre la subestación de Mata de Nance en Chiriquí y la subestación de Llano Sánchez en Coclé, lo que provocó un desbalance en el sistema, informó María Teresa Hernández, vocera de ETESA.
Aseveró que el apagón duró entre 5, 10 y 20 minutos en algunos lugares. “Los daños no fueron graves”, enfatizó.
El apagón motivó que las empresas de generación y distribución suspendieran operaciones hasta que el sistema se estabilizara, para lo cual hubo que tomar algunos minutos más, destacó. Informó que la empresa tiene calculado que dos veces al año se vean afectadas las líneas por rayos, y éste es el primer caso en el 2001.
Representantes de las empresas distribuidoras Edemet-Edechi y Elektra Noreste negaron tener alguna responsabilidad, pues las líneas de transmisión están a cargo de ETESA.
Por su parte, el superintendente de la Planta Potabilizadora de Chilibre, Rodrigo Barragán, informó que algunos sectores de la capital quedaron sin agua momentáneamente, mientras la planta eléctrica era puesta en funcionamiento.
ETESA realiza el proceso de contratación para instalar una línea de transmisión paralela a un costo de 140 millones de dólares y que serviría como alternativa a cualquier efecto sobrenatural que afecte la línea de transmisión actual.