Lo cierto es que desde 1950 Colombia tiene que lidiar con la enfermedad que ataca al ganado dejando una secuela de pérdidas económicas.
Si bien es cierto que el país sudamericano ha intentado combatir la enfermedad, no ha podido ser erradicada en su totalidad.
Pese a su cercanía, Panamá representa lo que se conoce como un ecosistema indemne, que es una barrera natural o artificial que no permite su propagación. La selva darienita ha defendido al país istmeño de la presencia de esta enfermedad.
Sin embargo, de continuarse la carretera Panamericana por el tapón darienita, sería cuestión de tiempo que la fiebre aftosa llegara a Panamá.
Para José Dimas Espinosa, de la Asociación Panameña de Médicos Veterinarios, los temores están lejos de ser infundados.
Espinosa manifiesta satisfacción por la forma en que Colombia ha intentado erradicar el mal, pero asegura que el estatus sanitario panameño es superior.
Colombia usa el sistema de vacunar al ganado para sanarlo, lo que representa que de todas formas tengan que lidiar con animales enfermos.
El especialista asegura que las organizaciones técnicas internacionales desaprueban de alguna forma a quienes usan este método.
El veterinario no duda que Panamá pueda beneficiarse comercialmente de Colombia; sin embargo, sugiere que se evalúen las ventajas y posibles pérdidas antes de decidirse a construir la carretera por el tapón.
Y es que señala que para Panamá sería una catástrofe cambiar su estatus sanitario. Un bloqueo comercial y las dificultades para financiar la ganadería podrían ser consecuencias lamentables.
Cabe destacar que el Instituto Colombiano Agropecuario y la Organización Panamericana de la Salud han destinado desde 1998 más de $ 132,000 millones para combatir la enfermedad.
Colombia, ha procurado no ser rígido y tiene como segunda opción una carretera costanera que no atravesaría directamente el tapón, sino la costa atlántica que bordea la fronter.
El impacto ambiental podría reducirse, pero no las enfermedades.
Espinosa asegura que por aire y mar las posibilidades de contraer aftosa son las mismas que por tierra.
La fiebre aftosa es un virus que ataca principalmente a bovinos ovinos, caprinos, porcinos y rumiantes, entre otros animales.
El virus se dispersa en la sangre y afecta ganglios linfáticos y glándulas e infecta sitios de preferencia para desarrollar las lesiones.
La mortalidad en los animales jóvenes puede llegar a 50%.
Otras enfermedades animales podrían entrar desde Colombia como la bruselosis y la rabia urbana, de la que está libre desde 1974.
Tanto Colombia como Panamá han tomado en serio la "desfronterización", palabra que ampliamente usaron los gobernantes de ambos países durante su pasada reunión en la ciudad caribeña de Cartagena de Indias.
Superando los problemas en la frontera, como lo manifestaron los dos gobernantes, revisaron el avance de otros dos proyectos.
Para el año 2009, Panamá y Colombia esperan unirse a Centroamérica no sólo por cuestiones geográficas sino compartiendo los recursos energéticos.
La construcción de una red eléctrica que una cerca de 600 kilómetros de longitud se encuentra actualmente en estudio para determinar su trazado y diseño.
La interconexión permitiría transportar unos 300 megavatios de energía e integraría a Colombia al Sistema de Interconexión Eléctrica para los países de América Central (SIEPAC) suscrita en diciembre de 1996 por los países de la región.
Con unos $ 200 millones, la obra permitiría a Panamá transportar energía desde Colombia, pero no será posible hasta finalizar los estudios y determinar la empresa constructora a través de una licitación.
Un memorando de entendimiento firmado el 2 de noviembre selló otro compromiso entre Panamá y Colombia: la construcción de un gasoducto.
De este proyecto solo sae conoce la ruta. Iniciará en Maracaibo, Venezuela conectando La Guajira en Colombia y la costa atlántica panameña.
Panamá y Colombia suscribieron en abril de 2003 un Memorando de Entendimiento para impulsar la interconexión, que estará a cargo de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA) y la colombiana Interconexión Eléctrica S.A. (ISA).
La directora de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Ligia Castro resta importancia a los estudios que lleva a cabo Colombia sobre la viabilidad de continuar la carretera Panamericana.
Castro dejó claro que muy poco tiene ANAM que ver con los estudios realizados del lado colombiano.
El Instituto Nacional de Vías (INVIAS) invirtió cerca de 2.3 millones años atrás tratando de establecer la viabilidad de la empresa.
La experiencia de los paíss sudamericanos de construir carreteras en amplias zonas naturales no es suficiente para motivar a las instituciones panameñas. La intención de construir una carretera por Darién "es un asunto colombiano" expresó Castro que incluso lo consideró como un acto de soberanía.
No sólo de Colombia vienen los comentarios afirmativos a favor de construir la carretera que una a Panamá y Colombia.
Pese a la cautela que generan los daños ecológicos, el vicario de Darién, Vicente Sidera considera que un proyecto de esta magnitud sería esperanzador para los darienitas y el país.
"No veo el porqué personas de otras regiones que ya tienen sus conexiones internas y con buenas vías de comunicación se oponen a este proyecto esperanzador para la región, argumentando la entrada de enfermedades, que aumentará la deforestación y el ingreso de indocumentados, sin embargo, esto es una excusa porque en Panamá hay leyes para regular estas preocupaciones y sólo hay que ejecutarlas" indicó.
Sidera advierte que ya se prevé dar concesiones de extracción maderera por 25 años, lo que sí representa un peligro.
Agrega que el Tapón de Darién ya está "destaponado" por personas que son de otras áreas del país que pretenden sacar ganancia de la maltrecha región.
Sidera desestima que las enfermedades animales puedan entrar por esta área; pues considera que las mismas podrían provenir de los aeropuertos y puertos y no precisamente por la selva darienita.
Enfáticamente manifiesta que ¡este es un argumento muy pobre, para no dejar crecer la región!