Luego de mantener paralizados los trabajos de construcción de la carretera Chiriquí Grande-Almirante, en la provincia de Bocas del Toro, moradores de las ocho comunidades aledañas por donde pasa la nueva vía, decidieron levantar las barricadas y permitir el paso expedito.
Unas 150 personas paralizaron el tránsito y la construcción de la carretera en varios puntos de la región, como Bahía Las Perlas, Bajo Cedro, Río Uyama y finalmente a escasos 50 metros de la entrada de la vía por la entrada de Chiriquí Grande.
Los quejosos tomaron la decisión, porque según ellos, el actual gobierno se comprometió a pagarles las propiedades que fueran afectadas con el paso de la calle, lo que hasta el momento se ha cumplido en un mínimo porcentaje, pues de 198 afectados a sólo 28 se les ha indemnizados de manera burlona, ya que se les ha pagado a "cinco centavos el metro".
Además de la cancelación de los terrenos se reclaman pagos de árboles frutales y maderables, cercas de alambres para potreros y algunas viviendas. Se destaca el hecho que algunas de estas tierras están dentro del marco de la legalidad exigida por el Estado para poder indemnizarlos, o sea, poseen sus títulos de propiedad, cosa que no se ha respetado, expresó Didio Quiróz, fiscal del Comité "Causa Justa", por medio del cual se promueven las actividades de protesta.