A WILLIAM Salas, reportero de crónica roja del diario hermano Crítica, las víctimas de un accidente de tránsito o un homicidio no le son ajenos. Pero el pasado 23 de octubre, cuando llegó a La Cresta, a la altura del Templo Hossana y observó el bus incendiado donde perdieron la vida 18 personas, quedó tan impresionado que no atinó a levantar la cámara fotográfica o la grabadora.
Reaccionó 45 minutos después. "Nada se compara con lo que vi ese día". La amarga experiencia de Salas no terminó cuando abandonó La Cresta. Al llegar a la redacción, "le daba vueltas y vueltas a la computadora.. a las 8: 00 de la noche todavía no había escrito una letra".
Así como Salas, Santiago Cumbrera, del Panamá América, uno de los primeros en llegar al área, dice que se encontró con gente llorando, corriendo de un lado a otro y tratando de buscar explicaciones.
Aquel día se sintió impo tente y le tocó ir superando esa cruda realidad.
Lo mismo le ocurrió a Alberto Sánchez Belisle, experimentado periodista, con 23 años en el oficio y con un don conocido por todos, la palabra.
Sin embargo, su espontaneidad quedó reducida a una mirada al horizonte. A lo largo del Corredor Norte, no habló. Trabajamos en equipo ydebíamos ponernos de acuerdo en los enfoques y fue muy difícil hacerlo.
Iván Uribe, fotógrafo de esta editora, captó cada detalle y un par de horas después, estaba exhausto, física y mentalmente.
"Cuando llegué al periódico no quería ver las fotos que había tomado". Uribe le pidió al editor fotográfico que las guardara en una carpeta a la que no tuvieran acceso todos, "para no alimentar el morbo, común en los seres humanos".
Quedó aturdido porque pensaba que eran personas con familias, aspiraciones y sueños a los que se les esfumó la vida en minutos.
A las 8: 15 p.m., mientras redactábamos la nota, Uribe se nos acercó. Rompió el hielo y dijo: "Imprensionante, verdad". Sólo pudimos asentir positivamente con la cabeza, mientras lo vimos retirarse, llorando.
Información suministrada por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) de julio de 2005 a septiembre de 2006 a través de la línea 147 se registraron 2, 020 víctimas entre niñas y niños de cero a 13 años y 449 casos entre jóvenes de 14 a 17 años de edad.
Un estudio de 2005 sobre explotación sexual comercial en los distritos de Panamá y San Miguelito realizado a 100 niños, niñas y adolescentes entre 11 y 17 años de edad, indicó que los niños y adolescentes representan el 29% de los explotados y las niñas y las adolescentes el 71%.
El estudio reveló, además, que el 30% fue víctima de abuso sexual antes de los 12 años.
Una encuesta de trabajo infantil desarrollada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), precisó que en la franja de entre cinco y 17 años de edad hay 57, 524 niñas y adolescentes trabajadores, lo que representa una tasa activa en el país del 7.6% .
De este total, los varones representan el 75% y las damas el 25%. En términos de edades se estableció que el 37% son menores de 14 años, lo que de acuerdo con la legislación vigente está prohibido y el 63% son mayores de 14 años y menores de 18.
Reacciones ante una tragedia
¿Cómo describir el suceso, respetando el dolor de los familiares?, ¿qué escribir que no perturbara al lector?