Mañana Panamá celebrará como el resto del mundo el Día Internacional de la Mujer.
El acto central será el Congreso de Mujeres Cooperativistas. Sin embargo, la conmemoración dura todo el mes.
De muchas maneras, se exalta a la mujer. Durante el mes abundarán los discursos, conferencias, mesas redondas donde se brindará una panorámica de la situación de la mujer panameña y del orbe a 22 meses del año 2,000.
Lamentablemente, el saldo sigue siendo negativo para la mujer. Aunque le pasemos la factura al hombre. Y a las propias mujeres que en alguna forma permiten, favorecen o dejan de denunciar la discriminación.
Decíamos, que para las mujeres las disparidades continúan. Los datos proporcionados por la Dra. Aracelly De León, directora del Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá,en la conferencia "Situación de la Mujer Panameña: Perspectivas, Realidades y Retos ante el Siglo XXI", que dictó el 27 de noviembre del año pasado muestran que la lucha por la igualdad no ha terminado. La creciente desventaja de la mujer en un mundo patriarcal hizo a la Dra. De León concluir su intervención con la frase: "Es la hora de la revolución de las mujeres".
Sin embargo, para hacer honor a la verdad, es necesario reconocer que a pesar de las lagunas e injusticias, hay avances. Estos incluyen la próxima puesta en ejecución del Plan de Igualdad de Oportunidades, con fondos de la Unión Europea. Además, acciones conjuntas de la Asociación Panameña para el Planeamiento de la Familia (APLAFA) y el Despacho de la Primera Dama (que conlleva una red interinstitucional, pluriorganizacional e interdisciplinaria de apoyo), para la educación comunitaria y de la niñez y adolescencia en materia de salud y reproducción a fin de prevenir los embarazos precoces y enfermedades sexuales transmisibles (entre ellas el SIDA que está matando a nuestra generación de relevo).
A lo anterior se añaden logros como la creación del Ministerio de la Mujer, la Juventud, la Niñez y la Familia. También, capacitación de varios centenares de mujeres por la Fundación para la Promoción de la Mujer, Nutre-Hogar, el Sistema de Formación Profesional Dual, Instituto Panameño Autónomo Cooperativo, TechnoServe, organizaciones femeninas, universidades, juntas comunales, la Iglesia....
Asimismo, en el último año se han publicado alrededor de 20 obras que resaltan la obra meritoria de mujeres panameñas en distintas profesiones, oficios o sectores productivos. Han sido creados concursos para fomentar entre los medios de comunicación el enfoque de temas relacionados con la mujer. Destacadas féminas han sido objeto de homenajes y condecoraciones. En octubre Panamá fue sede de la VII Cumbre de Primeras Damas de las Américas. Distinguidas niñas, adolescentes y mujeres adultas nos han representado exitosamente en eventos internacionales. Miss Panamá 1997, Lía Victoria Borrero quedó IV finalista en el Concurso Miss Universo de ese año y dejó sentado que la mujer es mucho más que una cara bonita.
Pero, todavía, en Panamá, como dijo la Dra. Aracelly De León en el discurso a que aludimos al principio de este escrito: "el analfabetismo entre las mujeres indígenas alcanza el 53% versus 36% para los varones (la mujer panameña indígena presenta sólo 2.5 años de escolaridad); la atención profesional de los partos no se logra en todas las provincias y distritos de la misma manera. Hay lugares donde todavía los partos ocurren sin asistencia profesional en más de la mitad de los casos, como en Chiriquí Grande, Bocas del Toro, Las Palmas, Cañanzas. Hay hospitales que no disponen de instalaciones de ginecología ni de las especialistas necesarias".
Y siguen las cifras sobre la mujer en Panamá, que reflejan que se necesita mayor voluntad de cambio por parte de la sociedad para que en el milenio por venir la historia reconozca la participación femenina en el desarrollo y las mujeres sean sujeto y objeto de atención:
"--- Se considera que las mujeres representan sólo un tercio de la PEA, a nivel del país, pero sólo el 17%, en el área rural.
--- El trabajo doméstico y la reproducción no se reconocen ni se remuneran, permanecen invisibles.
---El salario femenino en Panamá, según cifras de la Contraloría equivale al 85% del salario masculino.
---El promedio salarial de las mujeres jefes de hogar es de B/. 196.7, mientras que el de los varones jefes de hogar es de B/. 260.3.
---El desempleo feminino es el doble que el masculino.
---Una cuarta parte de los hogares tiene al frente a una mujer sola, con un promedio de cuatro personas a su cargo.
---El acceso al poder y a la toma de decisiones es muy limitados, tanto a nivel ministerial, como legislativo, y a nivel local.
---La jornada laboral de las mujeres es mucho más prolongada que la de los varones, en algunas ocasiones se habla hasta de doble y triple jornada laboral.
---A pesar que todavía se considera un problema del ámbito privado, ya se han hecho estudios de la violencia intrafamiliar, que afecta a un grupo considerable de mujeres de todos lso estratos y clases sociales, y que merma considerablemente la productividad y autoestima de la mujer.
---La mujer panameña registra más problemas de salud mental que el varón producto de esta situación de subordinación y sobrecarga que le ha impuesto la sociedad".