Washington-La Casa Blanca y el gobierno de Panamá anunciarán hoy la visita oficial de la presidenta Mireya Moscoso a Washington para reunirse con su homólogo estadounidense, Bill Clinton, el martes 19 de octubre.
El rango dado por el gobierno aquí a la próxima visita de la presidenta panameña, y los comentarios emitidos en privado por altos funcionarios de la Casa Blanca y el departamento de Estado, rinden cuenta de la desaparición de la mayoría de las resistencias y sinsabores que lastraron las relaciones entre ambos países durante el último periodo del gobierno de Ernesto Pérez Balladares.
El primer anuncio publicó que la visita estaba programada para ayer, pero debido a la álgida polémica sobre el tratado para abolir las pruebas nucleares, no dejó hueco para concertar una hora para el encuentro con la primera mandataria panameña.
"Todavía no se ha podido fijar una hora exacta", confió un personero de la Casa Blanca a El Panamá América, al desmentir una nota publicada en un periódico panameño, hace dos días, asegurando que la reunión sería a las cinco de la tarde. "Hoy no fue precisamente el mejor día para efectuar un anuncio que queremos que tenga una buena resonancia".
El portavoz se refería al voto del Senado para negarle la ratificación al tratado que infligió otra derrota a la manera en que Clinton lleva sus relaciones con el Congreso, además de representar un grave revés para la política exterior de Estados Unidos.
En ese sentido, el manejo de las relaciones con Latinoamérica en general, y con Panamá en particular, podrían destacarse como prometedoras, sólo que los críticos señalan que la atención que le presta la Casa Blanca es esporádica y no lo suficientemente coherente.
Por lo menos esa es la crítica que emana de los comités de Relaciones Exteriores del Senado y la Cámara, representados por sus respectivos presidentes, Jesse Helms y Benjamin Gilman.
Sin embargo, detrás de esta crítica que apunta más al estilo de Clinton, hay serias divergencias de fondo, como lo demuestran las actitudes encontradas con respecto a la política hacia Panamá, ya que en el fondo muchos de los dirigentes republicanos en 1979 se expresaron contra los Tratados Torrijos-Carter.
Mientras el gobierno de Clinton no ha dejado piedra sin remover para afirmar su disposición de cumplir con los Tratados Torrijos-Carter para transferir el Canal a la soberanía panameña y clausurar hasta la última base militar antes del 31 de diciembre, los líderes republicanos insisten en que Estados Unidos debiera negociar retener alguna presencia militar reducida en la república ístmica, a pesar de la oposición de la presidenta Moscoso.
Y aunque portavoces de la Casa Blanca dicen que aún no hay decisión si Clinton asistirá a la ceremonia de la entrega del Canal a Panamá, el 14 de diciembre, todo apunta a que la decisión que podría ser anunciada tras su reunión con Moscoso, sería positiva.
Los funcionarios expresaron dudas de que el gobierno de la presidenta Moscoso se apresta a invitar al líder cubano Fidel Castro, según una noticia publicada en Panamá y Miami. La noticia no parecía tener fundamento, considerando que los gobiernos de Moscoso y Clinton han acordado emitir invitaciones conjuntas.
"A nosotros nos informaron que sólo serán invitados los miembros de la Organización de los Estados Americanos, y Cuba aún no se ha reintegrado al sistema interamericano que requiere pluralismo político y libertad de expresión," anotó un portavoz de la Casa Blanca.
En tanto, pareciera que está surgiendo la posibilidad que durante su visita, que podría durar del 18 de septiembre hasta el 21, podría incluir por lo menos un discurso, ya sea durante una cena que ofrecería Enrique Iglesias, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), o una sesión protocolar de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Ayer el flamante embajador designado de Panamá ante la Casa Blanca, Guillermo Ford, efectuó una visita de cortesía al BID entre viajes al aeropuerto para recibir a un grupo de altos funcionarios del nuevo gobierno, así como a unos 150 empresarios panameños para participar en una serie de actos organizados por el Consejo Empresarial Estados Unidos-Panamá bajo la rúbrica de "Semana Panameña".
Desde tempranas Ford recibió a los enviados oficiales, que incluye a los vicepresidentes Arturo Vallarino y D. Kaiser Bazán, así como al vicecanciller Harmodio Arias.
Ford fue informado ayer que en vez de entregar la copia de credenciales a la oficina de protocolo del departamento de Estado, se ha programado una ceremonia en la oficina del subsecretario de Estado, Thomas Pickering para mañana en la tarde. De esta manera el exvicepresidente panameño se hará cargo formal de la embajada días antes de la visita de la presidenta Moscoso.
El martes, Ford y los representantes del Consejo asistieron a una recepción en el Capitolio organizada por el veterano senador demócrata Paul Sarbanes, de Maryland, junto con varios colegas. Ninguno de los presentes se mostró particularmente preocupado por la campaña alarmista de los conservadores republicanos.