Funcionarios de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) se desplazaron la madruga de este jueves en unas 15 piqueras de buses en la ciudad capital, donde realizan pruebas antidopaje a los conductores y evalúan las condiciones de las unidades.
Al igual que en ocasiones anteriores, para poder circular los conductores debían entregar una muestra de orina para hacer la prueba antidoping y realizarse la prueba con el alcoholímetro, para descartar que conduzcan los vehículos de transporte colectivo bajo la influencia del alcohol.
La medida aplaudida por unos, fue también cuestionada por un grupo de usuarios de la piquera de Veranillo que alegan que realizar las pruebas en horas de la mañana implica que ellos lleguen tarde a su destino.
Al igual que las pruebas antidopaje, las autoridades evalúan las condiciones de los neumáticos, puertas de emergencias y que los conductores cuenten con su extintor. Asimismo se verifica que los transportistas mantengan toda su documentación en orden.
Los resultados de las pruebas podrían ser revelados en horas de la tarde de este jueves.